No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
Sin duda alguna este año no será la excepción, y estará lleno de grandes retos en materia económica, política y social para México.
Se prevé que en 2026, nuestro país mantenga un bajo dinamismo económico.
De acuerdo con diversos organismo internacionales, se estima un crecimiento del 1.3% ó 1.5%, muy en línea con las previsiones del Banco de México, que se ubican en 1.1%.
Insisto, la realidad ya nos alcanzó, pese a la retórica optimista de Palacio Nacional, porque se debe enfrentar y contener la agresiva política comercial y migratoria del presidente Donald Trump, el débil crecimiento de 2025, estimado entre 0.3 y 0.4%, así como el manejo de la deuda interna y las finanzas públicas.
Ahí le va el dato. Tan sólo en noviembre, las remesas disminuyeron a tasa anual 5.1 %, lo que significó que de enero a noviembre ingresaron a México 56 mil 469 millones de dólares, con el riesgo de que disminuya aún más, con el impuesto del 1% que se aplica desde este mes al dinero enviado desde Estados Unidos.
Y no es que sea “ave de mal agüero”, peroooo hasta la Coparmex espera un año complicado.
Según el Sindicato Patronal, 2026 se perfila como un año complejo para México, marcado por un crecimiento moderado, riesgos en seguridad, así como el desafío de mantener el desarrollo respaldado por el empleo formal.
Para la Coparmex, México enfrenta la oportunidad de recuperar la certidumbre jurídica y económica, fortalecer la inversión y aprovechar la integración regional y la relocalización productiva, para crecer.
Lo que sí es un hecho, es que las decisiones que tome el gobierno federal serán determinantes para que México se consolide como un país atractivo para la inversión o prolonga su bajo dinamismo.
Al igual que muchos organismos empresariales, la Coparmex subraya que el crecimiento sostenible exige reglas claras, instituciones sólidas, seguridad efectiva y un compromiso firme con la formalidad y la productividad.
Es un hecho que el pésimo manejo de las reformas impulsadas desde el Obradorato, al someter al poder judicial y legislativo, abre mucho frentes para este 2026, año que exige certeza jurídica, mayor seguridad y un combate frontal a la extorsión, así como un proceso regulatorio efectivo que disminuya trámites confusos o discrecionales.
Para el economista Eduardo Soto, el escenario 2026 es complicado ya que persistirá la incertidumbre política y económica, con bajos niveles de inversión, pese a la expectativa de menores tasas de interés, así como una disminución en las exportaciones por las tensiones comerciales globales.
Así qué si usted cree en los Reyes Magos, pídales en sus cartas que no continué la contracción de la economía, aumenten los empleos formales, se incrementen las inversiones y haya una negociación exitosa del T-MEC, y que al menos México pase a semifinales, la verdad, no es mucho pedir. También desde está trinchera, le deseamos un 2026 lleno de bendiciones, salud, prosperidad y éxito.




