La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
Dicen que mientras con un código de ética, sí, seguramente con el de Alejandro VI
Después de una soterrada revuelta, la Cámara de Senadores aprobó la iniciativa enviada por la presidenta Sheinbaum en contra del nepotismo, se trata de que los cargos de elección popular no se ‘escrituren’, es decir, que gobernadores, alcaldes, y legisladores no hereden sus cargos a cónyuges, hijos y otros parientes.
Sin embargo, los legisladores de MORENA, Verde y PT, con el apoyo del PRI, decidieron que la reforma entre en vigor hasta las elecciones de 2030, lo que permite que, durante los próximos cinco años, el pernicioso fenómeno siga vigente, por ejemplo: Evelyn Salgado le podrá ‘heredar’ la gubernatura a su padre Félix Salgado en 2027.
Los argumentos que se expongan para tal decisión, no legitiman el hecho, no se puede modificar la ley so pretexto de corregir una práctica anti ética y salir con la excusa de que no urge su aplicación.
Pero, hay otro aspecto a resaltar, a diferencia de las propuestas de YSQ, a la de la presidenta Sheinbaum no sólo le modificaron comas, sino, lo principal: el momento en el que entra en vigor, es decir, no será durante su sexenio.
Claro está, la mandataria podría no promulgarla o, en su defecto, vetar, con sus poderes metaconstitucionales, casos como el de los Salgado en Guerrero o los Monreal en Zacatecas, ya veremos que ocurre, por lo pronto, los nepotistas están de fiesta.