Aníbal Mújica
Cada pregunta critica, opuesta a su versión oficial o a los otros datos, cada adversidad discursiva que enfrenta Claudia Sheinbaum en su mañanera de “Pueblo” la descolocan y la hacen trastabillar, intenta minimizar todo, aparenta sin éxito calma y estabilidad, contesta con francas mentiras para descalificar a opositores y reporteros no alineados, se lanza contra esos “molinos de viento”, perversos nocivos gigantes que solo existen en la narrativa distractora de la presidentA: Conservadores, la prensa fifí, los adversarios, los despojados de “privilegios”, Calderón, el señor X, Loret, Denise, De Mauleón, los intelectuales orgánicos, “esta Campañita” y muchos otros, pero Claudia no tienes el perverso talento distractor de AMLO y los gigantes malignos a los que culpas de todo no existen, el enemigo de México es el crimen, la inseguridad, la falta de medicinas y de empleos bien remunerados, “ellos” Caludia no gobiernan, no tienen el uso legítimo de la fuerza, no instauran la estrategia ni administran el presupuesto, no presiden el ejecutivo tu si.
Estos “grandes enemigos” de México solo existen en la cabeza de un loco o de una mal intencionada “aprendiz de manipulador”. Las cosas no quedan ahí, Claudia regresa algunos días después con el mismo tema para enmendar sus pifias mañaneras, preparada con falsa narrativa para contener la crisis que sus descolocadas respuestas espontaneas pueden ocasionar. Es difícil gobernar con tantas mentiras, con tanto fracasos y mala gestión de AMLO que no se pueden ventilar por temor a que él mismo le revoque el mandato.
Claudia tienes que apechugar, tienes que tragar los peores sapos en muchos sexenios y duplicar tu apuesta, duplicar la mentira, cada vez mientes más. En tus mañaneras de Pueblo cuentas fantásticas narrativas, planes y proyectos maravillosos, realidades alternas, si deseables, loables pero alejadas de la realidad, solucionas México en el papel y ante las camaras en una hora y media, en el video, en la falsa narrativa de tu farsa mañanera de pueblo. Es cierto que son dignas de aplaudir tus intenciones tus buenos deseos, con solo esto sería suficiente para admirarte y sumarnos al intento, jalar contigo y darle para adelante codo a codo.
No hay nadie cuerdo que se oponga a sacar a los pobres de esa lacerante condición, solo algunos pocos ¡Muy, muy corruptos! está en contra de que se acabe la corrupción, todos queremos más infraestructura, más desarrollo económico, crecimiento y “Bienestar Compartido”. Claudia tu discurso es perfecto, tus planes y deseos difíciles de superar, tendríamos que sumarnos todos juntos a ello; el problema Claudia, es que te conozco, te creí una vez. Recuerdo cuando en octubre de 2018 me invitaste a transformar la Ciudad, me sumé gustoso, muy entusiasmado, incluso agradecido por la oportunidad de ser parte de la transformación de México.
El problema Claudia: es que ahora te conozco, empecé a saber quién eres aquel día que acudí a denunciar los excesos y desvíos, la corrupción de Rosaura y Aureliano que se robaron el dinero de PILARES, te lo dije en dos ocasiones distintas, te conocí más cuando al día siguiente de esa, mi primera denuncia empezaron las represalias en mi contra, en contra de mi familia y amigos. Te conocí mejor aún mejor Claudia cuando a solo 40 días de asumir la Jefatura de Gobierno, enero de 2019 redujiste y quitaste por primera vez a nuestros hijos sobrevivientes Rébsamen sus apoyos.
“Siempre estaré del lado de las víctimas y de la justicia” nos dijiste de frente en octubre de 2017 a solo semanas del sismo: ¡fallaste Claudia! Martí Batres tampoco antedió a nuestros hijos, hizo oídos sordos; Clara Brugada ya nos dejó muy claro que también revictimizará a nuestros hijos. Ya no dudé quien eras Claudia cuando mandaste a Juan José Serrano a sobornarme o extorsionarme y finalmente a amenazarme para que me callara, apoyara y cabildeara contra los padres y las madres de los sobrevivientes del Rébsamen una segunda reducción de sus apoyos; Juan José con sus comentarios me dejó claro que tu sabías todo.
Ante mi contundente negativa enviaste a Néstor Vargas con las mismas misión. “Que más quieres tu, ya olvídate de los demás niños”, me dijo Vargas Solano en tres ocasiones, no hubo una cuarta porque abandoné esa nauseabunda platica; además de la evidencia auditiva, Jaramillo y Ruvalcaba estuvieron presente en ambas reuniones. Las represalias se exponenciaron, me quisiste amedrentar cesándome 5 veces antes del despido final, ni las amenazas de muerte, reducciones salariales de 40%, “fue por solidaridad” tu mensaje, me doblaron. Claudia tu narrativa es perfecta, tu discurso de rectitud y honestidad es impecable pero solo son palabras y simulación ¡Dime que miento!
Yo demuestro qué no.