* Tal como la 4T ha dejado al Poder Judicial de la Federación, terminará por extinguirse su función constitucional y su imagen republicana de quedar Lenia Batres como presidenta del Pleno, pues en un sentido literal ella no es la ministra del pueblo, sí encarna a la ministra del rencor, es de la escuela de su padrino Andrés Manuel López Obrador. La puerta a la farsa permanece abierta
Gregorio Ortega Molina
Lenia Batres tiene un destino que ha rehuido asumir. Así como Eugenia Cauduro fue la imagen de Televisa, la ministra Batres debiera estar encarnando el rostro de la Leche Betty con todas esas porquerías contaminantes por las que fue exhibida.
Hoy ella se empeña en asumirse como la ministra del pueblo, y peleó para que en la boleta electoral fuese identificada con esa imagen, pero si evocamos el video que circuló en cuanto se mencionó que pudiera integrarse al Pleno de la Suprema Corte de Justicia, ahí se muestra tal cual, sin rubor y sin mentir, de manera tan vergonzante que uno de sus hijos salió de la vivienda para llamarla a la cordura, sobre todo por ese lenguaje de carretonero.
Esa pataleta que recientemente le dio -cuando sus pares le pidieron que se abstuviera de enterarse y votar en el asunto de los impuestos del igualmente educado Ricardo Benjamín Salinas Pliego- la muestra como realmente es, pues la mona, aunque de toga se cubra mona se queda.
Si hiciésemos un torneo de albures entre el más curtido lépero del barrio bravo o de la Central de Abastos y la lenguaraz ministra Lenia Batres, con toda certeza ella se hace con el triunfo. Porque es de respuesta rápida, mente afilada y lengua soez, terriblemente majadera.
Y ahora hay quienes la promueven como ministra presidenta de la SCJN, aunque únicamente cuenta la voluntad de ese uno que la sacó de su vecindad para llevarla a la Corte en sustitución del inepto Arturo Zaldívar (el) Lelo de Larrea, que fue incapaz de cumplir la instrucción de organizarse -a pesar de servirse de la inteligencia de Carlos Alpízar, tan impoluto como un ser celestial- para que le alargaran su mangoneo dos años. Pero perdió el pudor para afirmarse como fan de Taylor Swift y tomarse una selfie durante uno de sus conciertos y exhibir una pulsera en su muñeca.
Tal como la 4T ha dejado al Poder Judicial de la Federación, terminará por extinguirse su función constitucional y su imagen republicana de quedar Lenia Batres como presidenta del Pleno, pues en un sentido literal ella no es la ministra del pueblo, sí encarna a la ministra del rencor, es de la escuela de su padrino Andrés Manuel López Obrador. La puerta a la farsa permanece abierta.
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