Dos tipos humanos son despreciables:
los que no se ríen de nada y los que
se ríen de todo.
Noel Clarasó.
Magno Garcimarrero
Para entender las causas universales de la risa debemos partir del conocimiento de las formas externas manifiestas, para de ahí adentrarnos a lo esencial: Nuestro idioma contiene un gran número de vocablos relativos a la risa, que vulgarmente usamos de manera indistinta, olvidando su exacta connotación: es necesario pues, rescatar el verdadero sentido de las palabras:
Ha quedado dicho que el humor debe entenderse como un sentido, residente dentro del cuerpo humano, con órganos de expresión físicamente identificados y cuya manifestación más notable es la risa.
La risa por su parte es una respuesta física ante el estímulo humorístico; pero es también una conducta de salutación y apaciguamiento; esto es, la risa como mecanismo expresivo del cuerpo es una conducta manipulable para ofrecer o denotar tranquilidad de ánimo, ausencia de agresividad; de esta manera forma parte del saludo. Por lo contrario basta con la menor muestra de hostilidad para que se ausente la sonrisa.
CÓMICO es lo referente a la comedia y ésta es una representación teatral festiva, alegre, para hacer reír; por lo tanto contraria a la tragedia.
La ALEGRÍA es la predisposición de ánimo hacia la risa; además de ser un dulce regional hecho a base de semillas de bledo; con el cual comulgaban los antiguos mexicanos en honor a Huitzilopochtli (léase a Sahagún ).
Lo RIDÍCULO será lo que mueve a la risa; por lo regular el ridículo se asocia con la burla, con lo grotesco, con lo cursi y con lo fallido: pero no necesariamente debe ser así.
Las anteriores son expresiones que usamos genéricamente referentes al humor, pero las existen particulares que se refieren a formas especificas de hacer reír, estas son:
La PAYASADA: Formalmente lo que hacen los payasos; su connotación diferenciada es comúnmente peyorativa, señala una de las técnicas más bajas del humor. Denota una actitud física, una humorada de situación donde no se pone en juego la inteligencia sino la vistosidad de acciones grotescas. GROTESCO quiere decir grutesco, de gruta, grueso, primitivo.
La IMITACIÓN es una técnica tan antigua como el hombre mismo. No resulta ilógico imaginar que el primer hombre que escucho sin temor el eco de su voz en la montaña, debió haber sonreído. De la repetición nace la imitación como destreza y el remedo (caricatura) como burla. La técnica se perfecciona y la asumen los grandes humoristas universales.
Se combina con otras técnicas de humor para facilitar la risa: la duplicación da pie al equívoco y este al absurdo (¿Cuántas comedias están basadas en esta técnica?). El equívoco mueve a la risa a pesar de su simplicidad, y de lo equívoco a lo multívoco (doble sentido) sólo hay un paso en su origen, aunque por destino el doble sentido ha tomado lugar casi exclusivamente como técnica del chiste verbalizado u ortográfico, conjuntamente con la similicadencia o juego de palabras parónimas; lo que en España se conoce como chascarrillo.
De la repetición a la imitación y de este al remedo burlesco (farsa, simulación), sólo hay un paso. De ahí que los simulacros muevan a risa, carezcan de seriedad por muy aguerridos que sean. Basta pensar en aquel juego primitivo que el padre en actitud festiva realiza sobre el niño simulando un ataque cuyo desenlace es la risa, o aquel otro simulacro para conmemorar la batalla del 5 de mayo en que, por exceso de pulque ganaron los franceses.
El CHISTE: Para Freud es siempre una expresión oral, inteligente, lacónica, espontánea, inesperada, novedosa y oportuna. Es un juego de inteligencia donde participan por lo general tres sujetos: El que genera el chiste, quien lo escucha, y de quien o sobre quien se hace.
Las tendencias son tres también: SEXISTA (chistes colorados, verdes, y albures); AGRESIVA (burla, chanza, ironía, “calaveras”) y BLANCA que nosotros conocemos como inocentes, infantiles o ingenuos por carecer de tendencia por parte del autor del chiste, aunque finalmente el oyente le atribuye alguna.
Observamos que sí bien todo chiste es humorístico, no todo el humor se manifiesta por el chiste; este es pues una técnica entre otras para hacer reír, aunque para Freud sea la más elaborada e inteligente.
Todo conocimiento humano implica indefectiblemente un orden lógico. Toda acción humana requiere de proporciones mesuradas. Cuando este orden mental o esa mesura en las acciones se altera por desvío hacia resultados absurdos, por exageración o por defecto, llega la risa; por eso nos reímos de los niños, porque sus conductas no son exactamente proporcionales a sus propósitos; por eso nos hace reír la caída del prójimo, los corcovados, los enanos y los payasos.




