Ricardo Chua
A más de 72 horas que se perpetró el crimen contra el periodista de Poza Rica, Carlos Castro, ahora trasciende por portales informativos de Xalapa y de Poza Rica, que hay dos mujeres jóvenes, de alrededor de 22 años, que sus familias las andan localizando y que están PRESUNTAMENTE desaparecidas, después de acudir al panteón al sepelio del comunicador, este sábado por la tarde, en aquella ciudad al norte del Estado de Veracruz.. Sin que hasta el momento autoridad alguna haya hecho un pronunciamiento al respecto, ya que se sabe NO HAY UN REPORTE OFICIAL del hecho ante las autoridades de la Fiscalía de Veracruz.. Es decir, todo ha sido en redes sociales..
Las jóvenes presuntamente desaparecidas, llevan por nombre Wendy Portilla Ramos, de 22 años, cuya ausencia la hizo pública su señora madre de nombre: Wendy Ramos a través de su cuenta de Facebook.. La otra persona es Karime Monserrat Murrieta Resendiz, de 23 años, cuya situación la dio a conocer la página “Poza Rica Trending Grupo”.. Pero en las informaciones que se publicaron en redes.. No señalan, si ambas acudieron juntas o por separado al sepelio de Carlos Castro o si por casualidad pasaban por ese momento en el panteón.. Si ambas jóvenes se conocían o no.. Ojalá el asunto se aclare pronto para evitar más especulaciones al respecto..
Si ya de por si el crimen del periodista pozarricense es un hecho que afecta a la ciudadanía por temas de inseguridad y violencia en aquella región, sea cual fuera el motivo del asesinato.. Ahora con el caso de estas jóvenes mujeres presuntamente desaparecidas.. Lo agrava aún más.. Sobre todo después de lo que comentamos, en este espacio, desde el pasado jueves.. De que el norte de Veracruz, ha sido la región de la entidad, más afectada con crímenes de alto impacto y con hechos de violencia, que se agravaron después de la salida del gobierno de Cuitláhuac García Jiménez.. Y que esto había sido parte de la “herencia maldita” que “heredó” a la actual administración estatal..
Donde también es un hecho, que este tema, ha sido el “prietito en el arroz” del actual gobierno de Rocío Nahle.. Por eso, el gobierno federal y estatal, se tenían que meter con todo para darle a la sociedad de aquella zona, la certeza que los índices de violencia bajaran y que vivirán dentro de una comunidad, donde hay un Estado de Derecho que se hace respetar.. Donde los jóvenes pueden andar libremente por las calles y no ser violentados o desaparecidos como PRESUNTAMENTE sucedió con estas dos mujeres o que un periodista pueda hacer su labor informativa, sin temor que pueda ser dañado en su integridad física..
Pero el caso del crimen de Carlos Castro, sigue dando de qué hablar y especular, en una entrevista realizada por la periodista Claudia Montero y publicada en el portal xalapeño “AlCalorPolitico”, hecha al Presidente de la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP), Luis Ramírez Baqueiro, este señala que por las “características del ataque, NO puede afirmarse que el crimen esté relacionado directamente con su labor periodística, y que será la Fiscalía General del Estado, la instancia encargada de determinar el móvil, ya que es la que cuenta con los datos de la investigación”.. Una afirmación algo temeraria por parte de Luis.. Dado lo complejo de este caso y lo que ha girado alrededor del mismo..
Esto a pesar de que también comentó, que tampoco puede descartarse por completo que el asesinato de Carlos Castro no fuese por su trabajo periodístico.. Baqueiro consideró que por la naturaleza del ataque “no corresponden a un patrón típico de ejecución, vinculada directamente al ejercicio periodismo”.. También puede ser otra declaración algo desafortunada.. Ya que si bien es cierto, este asesinato fue realizado con violencia extrema.. No venía al caso ese comentario.. Ya que hoy es momento de que el gremio periodístico se mantenga unido y no se hagan especulaciones.. El riesgo lo corremos todos.. No importa la zona o ciudad donde se labore.. Todos estamos expuestos..
Baqueiro hizo bien al señalar los motivos por los cuales, Carlos Castro ya no contaba con las medidas de protección que la CEAPP le otorgó, junto con la asistencia legal que tuvo después de su desencuentro en una cobertura informativa con policías municipales de Poza Rica.. Hizo bien al señalar que fue el propio comunicador hoy asesinado, que al irse del Estado y a su regreso a finales del 2025, volvió a ejercer su labor periodística pero que él ya no se contactó con la Comisión.. Y por eso, no se le pudo volver a implementar estas medidas.. Hasta ahí todo perfecto.. Era el momento de dejar el asunto en manos de las autoridades ministeriales.. Lo otro estuvo de más..
Finalmente, la CEAPP lo que hizo fue devolver la “pelota” a la Fiscalía General del Estado después de que se la “tiraron” a ellos.. Explicando el motivo, por el cual, ya Carlos Castro no tenía las medidas cautelares, que otorga este organismo en protección de la integridad física de un comunicador.. Ya qué fue la propia FGE la que mencionó, que era responsabilidad de esa Comisión, el explicar por qué el periodista de Poza Rica, no las tenía en el momento de su ejecución por un grupo de sicarios.. Y hasta ahí era lo correcto, la especulación del motivo porque fue asesinado estuvo de más, eso lo tenía que dar a conocer la Fiscalía con el resultado de las investigaciones..
REFLEXIÓN.. En este momento dentro del gremio periodístico de Veracruz, es de unidad.. Conflictuarse entre comunicadores y organismos creados para la defensa de la libertad de expresión, nunca lleva a nada bueno.. Solo a más insidias y escarnios innecesarios.. Es hora de levantar la voz en defensa de la integridad de un periodista, de un abuso en contra de un medio de comunicación o que por desgracia debido a la violencia que invade al territorio veracruzano, se afecte a los medios de comunicación con un crimen como el de Carlos Castro.. Pedir justicia y exigir a las autoridades que lo resuelvan y se aclaren el motivo del asesinato es lo justo.. El dividirnos.. ¿Sirve de algo?.. SIN PALABRAS..










