Magacín CDMX
Alejandro Lelo de Larrea
En el contexto de la discusión de la Reforma electoral en el Congreso de la Unión, que se junta con el debate al interior de Morena sobre acordar o no la reelección inmediata de alcaldes en la Ciudad de México, surge la idea de otros ediles capitalinos para someter a consideración que se amplíe el tiempo de su gestión, y aumente de tres a cuatro años.
No hay alcalde o presidente municipal que no se lamente porque el periodo de tres años es insuficiente para que una administración ejecute su plataforma electoral y además le permita generar la inercia suficiente en nuevas políticas, así como concluir proyectos de largo aliento, que ahora los dejan encargados a su sucesor, como multianuales, con el riesgo de que, a contentillo, les den o no continuidad.
Precisamente por ser insuficientes tres años en las Alcaldías –y Presidencias Municipales– hace casi una década se hizo la reforma constitucional que les permitió una reelección consecutiva, y someterse nuevamente al escrutinio del pueblo en las urnas. En el 2027 la Constitución lo permitirá, pero ya no en el 2030, según el texto vigente. Pero en Morena hay voces que quieren un acuerdo político para que en su partido no se permita la reelección consecutiva en 2027.
Por vez primera en los tiempos modernos, la reelección consecutiva de alcaldes se dio en el 2021. Varios ediles lo lograron en la Ciudad de México, pues la gente consideró que había buenas gestiones que debían continuar en Benito Juárez, Cuajimalpa, Iztapalapa, Xochimilco, Gustavo A. Madero. Hubo otros casos en que la gente reprobó a los alcaldes en las urnas y los echó: Azcapotzalco, con Vidal Llerenas; Miguel Hidalgo, Víctor Romo; La Magdalena Contreras, Patricia Ortiz Couturier. Todos de Morena.
Quienes lograron reelegirse ese 2021 catapultaron sus carreras políticas, de manera relevante Santiago Taboada, de Benito Juárez, quien fue candidato opositor a jefe de Gobierno. O la más destacada, Clara Brugada, dos periodos consecutivos en Iztapalapa.
En la práctica, todos los alcaldes coinciden en que tres años son insuficientes. Octavio Rivero, edil de Milpa Alta, quién está en su segundo periodo de gestión no consecutiva (2018-2021 y ahora 2024-2027), dice que en su caso el primer año pudo conocer la administración, sentar los proyectos más importantes y comenzar a ejecutarlos. Sin embargo, hacia el segundo año la inercia los llevó a no iniciar nuevos proyectos, porque ya no les daría tiempo de concluirlos, pues transcurrida la mitad de su gestión los grupos políticos locales y del partido se meten en el proceso de sucesión. Así llegan al tercer año en que solo pueden repetir lo del segundo, porque tienen que ir preparando la entrega de la administración. La experiencia de la primera gestión ayuda.

Hay otros casos a lo largo de la historia en que incluso ya ni en el tercer año están los alcaldes en funciones, pues se inscriben para competir por una diputación federal o local, lo que implica separarse del cargo incluso hasta casi un año antes, para cumplir los tiempos que fijan sus partidos. En esos casos, para fines prácticos, su gestión queda en poco más de dos años.
Hoy, aunque un alcalde quisiera presentar una iniciativa para aumentar el período de su gobierno a 4 años no puede hacerlo porque se requiere modificar la Constitución federal para establecer ahí el nuevo término, así como la nueva dinámica electoral, porque de entrada sólo empatarían con elección federal cada 12 años.
No está fácil que este debate pueda ser impulsado por los propios alcaldes, por lo que corresponde a los legisladores federales, quienes podrían someterlo a una primera discusión en la reforma electoral actual e incluirlo en el capítulo de la reducción o no del número de diputados y senadores plurinominales. Sería importante, pues al menos dejarían el precedente de que se habló del tema y en el futuro no distante pudiera hacerse una revisión más profunda y eventual ampliación del periodo de los alcaldes. Lo veremos.
¿Alianzas PRD-Morena?
Dirigentes del PRD en diversas entidades del país realizaron su primera reunión del año en la capital del país como sede, y con la presidenta del PRD Ciudad de México, Nora Arias, como anfitriona. Me cuentan que fueron muchas horas de trabajo, de discusión, de diálogo para trazar la ruta del partido para este 2026 y que todos los dirigentes vayan por la misma ruta, pero conservando su autonomía en cada entidad federativa. Una pregunta interesante es: ¿Se van a aliar con Morena? No es descabellado, al cabo son sus hijos políticos.





