Pablo Gato
En mi opinión, es algo inédito.
Trump no solo la denigro diciendo que ella no representa al pueblo de Venezuela, sino que mientras crítica a Machado alaba a la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez, y la describe como “una persona excelente”.
Agrega que se trabaja muy bien con Rodríguez. Es la némesis de Machado a todos los niveles. Es la representante del régimen chavista contra el que tanto ha luchado Machado.
Sin embargo, Machado se traga su orgullo y dignidad, visita a Trump y le presenta su premio Nobel.
Inaudito.
Inaudito tanto que ella, tras los ataques de Trump, le dé el Nobel y lo siga elogiando como que se desprenda del Nobel en si a pesar de que la organización del Nobel le dijo que era intransferible.
E inédito es también que Trump acepte que ella le dé el Nobel que le dieron a ella, no a él.
El Nobel se gana, no se regala.
Ver para creer.
¿Cómo queda la imagen de Machado tras su histórico regalo?
¿Es una sabia política o demuestra que no vale para ser presidenta de un país?
¿Hace lo que necesita hacer o demuestra no tener ninguna dignidad pero sí un gran hambre de poder?
“No puedo pensar en nadie en la historia que merezca más el premio nobel que yo”
Insigne declaración de Trump.
Sus oponentes afirman que delira y que su narcisismo patológico le impide ver el ridículo que hace frente al mundo diciendo semejantes sandeces.




