HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
- Despiden a Empleados de Gobierno
En Cuernavaca, por ejemplo, es más fácil abrir una cantina que un tendejón.
El gobierno uriosteguista ordenó hace poco clausurar las tiendas 3B, perjudicando a las familias de menos ingresos, porque dan barato, pero no las cantinas que abren temprano y cierran a deshoras, afectando la salud mental de los vecinos, que tienen que soportar los prohibitivos niveles de ruido, cuando no hay balazos.
Así Temixco, Jiutepec y Zapata, el primer triángulo del vicio, seguido de Yautepec, Cuautla y Tlaltizapán. Jojutla no escapa, ni Puente de Ixtla, como tampoco Amacuzac. En todos los municipios, las fronteras son marcadas por la instalación de puestos de comida con venta de caldos báquicos. Los principales promotores del consumo de bebidas embriagantes son las autoridades, en fiestas, bailes, jaripeos, carnavales y festivales.
El alcoholismo es un gran negocio para los municipios: cobran por abrir cantinas, aunque no les concedan el permiso oficial, a los consumidores los persiguen, los alcanzan y los remiten a la comisaría y su vehículo al depósito, cuando no los extorsionan. ¿Quién vigila a los ayuntamientos? Nadie. Son una gran fuente de riqueza ilícita, sin consecuencias penales.
Por eso Morelos está en el podio de consumo de alcoholismo a nivel nacional, en consumo de drogas de inicio, drogas de impacto. Quienes más se embriagan son hombres, pero a corta distancia de mujeres. Los solteros de 30 a 34 años beben más alcohol que cualquiera. Es en el nivel escolar secundario donde aprenden a beber, copiando. Empleados y desempleados están en empate técnico. Las aguas de las verdes matas son primer lugar en consumo, y detrás viene la mariguana.
El chiste grosero de que a un morelense le tocan dos mujeres —o dos hombres—, un Oxxo y una cantina, no está tan alejado de la realidad. Atrás quedaron las parroquias y las escuelas. Un estudio reciente de Servicios de Salud de Morelos da luz sobre el grave problema del consumo de alcohol. En pocos años pasó la entidad de estar debajo de la media nacional a superarla, hasta colgarse una medalla olímpica. Parece chiste, pero es tragedia.
Existen tratamientos individuales para problemas de alcoholismo, incluso médicos, pero no hay autoridad gubernamental que regule responsablemente la venta de bebidas etílicas. No hay en los tres niveles de gobierno concienciación y compromiso, menos liderazgo, porque el alcoholismo supone un gran negocio de miles de millones de pesos al año, incluso en la atención médica, que terminan por pagar los ciudadanos cumplidos con el pago de sus impuestos. No se diga las casas de pompas fúnebres…
letraschiquitas
En más del estado de Morelos, el número 3 del gobierno margarista anunció despidos, para dar cabida a su equipo. Se llama Edgar Maldonado y los despedidos pertenecían al equipo de Juan Salgado [†], quien en notas de periódicos se dijo que enlutó a Morelos y dejaba un hueco difícil de llenar, tras su fallecimiento***. La encargada de la dirección estatal de MORENA, Mirsa Suárez, se dijo lista para «defender» la Soberanía de México, pero no cómo. Lo que sí desveló, es que Rafael Barajas, alias el Fisgón, fue su maestro de formación política, y sin saber si habló de Guevara, Castro, Chávez, Maduro y López Obrador***. El magistrado de lo Administrativo, Guillermo Arroyo, además de corrupto, es hipócrita: ignora olímpicamente que llegó al cargo por una negociación política —una de las peores formas de reparto del poder—, sin mérito alguno.





