- No habrá crecimiento sin inversión; marco legal acentúa incertidumbre
Miguel A. Rocha Valencia
Una vez más España le abre la puerta a México para generar inversiones con la Feria Internacional de Turismo, único sector que presenta números positivos en la economía mexicana que se pierde oportunidades de crecimiento a causa de un marco legal que no ofrece confianza a los dueños del dinero que urge a nuestro país para crecer, generar riqueza y empleo.
Pero parece que la estrategia de la 4T va contra la lógica económica de desarrollo y crecimiento a cambio de una de mediocridad y empobrecimiento. El mejor ejemplo el actual aeropuerto de Santa Lucía frente a o que sería una de las más importantes terminales aéreas del continente incluyendo un complejo turístico y comercial con generación de decenas de miles de empleos, el NAIM de Texcoco.
Tal vez por eso, frente a todas las críticas y advertencias no de los medios locales sino de analistas e inversionistas nacionales e internacionales, se dinamitó el marco jurídico existente hace un par de años y se hizo legal la toma de decisiones de palacio Nacional en todas las materias destruyendo incluso mediante una serie de reformas ilegales, al poder Judicial que otorgaba alguna garantía de resistencia frente al Ejecutivo.
El Mejor ejemplo de esto último es que de siete asuntos de alto nivel resueltos por los ignorantes que integran la actual Corte de Justicia son en favor de propuestas del anterior presidente y la actual jefa del Ejecutivo, ninguno en contra: Revoca dos amparos contra cambios a Ley Minera, avaló decreto que prohíbe a restaurantes servir en zonas exclusivas para fumadores, aprobó tope a comisiones que cobran las Afore, ratificó cambios a la Ley General de Víctimas, autorizó plazas para normalistas; hace constitucional la extinción de más de 109 fideicomisos y avalaron la reforma que otorga facultades a la presidenta del INE.
Nada ha sido a favor de opositores, críticos ni particulares frente al oficialismo y lo peor es que con la desaparición de organismo autónomos, se acabó el arbitraje y transparencia lo cual afecta inversiones en energía de todo tipo, tal vez por la mafia que controlan en Pemex y CFE los López y los Bartlett.
También en transparencia vamos en picada incluso en lo que parecía inocultable como los asesinatos, donde el Inegi enmienda la plana a los datos oficiales ya que mientras se nos dice que la criminalidad disminuyó, la verdad es que si se cuentan desaparecidos, homicidios culposos, feminicidios y “otros delitos que atentan contra la vida delas personas” vemos que las cifras no cuadran.
El primer semestre del año pasado, el número de asesinatos fue de 80 diarios para sumar 14 mil 488, de los cuáles 10 mil 134, es decir el 70 por ciento, fue contra jóvenes de entre 15 y 44 años. O para ser precisos, 10 mil 800 mexicanos de entre 25 y 44 años murieron violentamente. Explicando con ello porqué hay tanto chavo desaparecido.
Pero parece que la autoridad no tiene remedio y niega las realidades económicas y de seguridad; insiste en imponer un régimen unipersonal, destruir las instituciones democráticas haciendo lo ilegal en “constitucional” arrastrando consigo los mayores escándalos de corrupción probada que incluyen la estructura criminal del huachicol fiscal y con hidrocarburos, Segalmex, concesiones como el balastro a los López, los contratos directos en obras y proveedurías y tantos más.
Esa estructura que integraron Andrés Lóipez Beltrán con Alejandro Esquer, David Asaf Manjarrez, Marcos Herrerías y una veintena de sujetos que se sacaron la lotería con posiciones fijas y estratégicas en Pemex y que salpicó a los altos mandos de la Marina e involucró al Rey del Huachicol y al señor de los Buques, al secretario de Educación y a tantos más.
Todo eso junto con las complicidades criminales, las conocemos los mexicanos, pero no hay ni una carpeta de investigación que vincule a los presuntos responsables que ya juzgó la vox populi, de lo cual, tienen pleno conocimiento al otro lado de la frontera norte y la comunidad internacional especialmente la inversora que ante tal impunidad, mentira e incertidumbre, no se atreve a colocar su dinero salvo en la especulación, pero no en proyectos directos y menos de energía e infraestructura donde hay dados cargados.
Pero eso parece importar poco si de cubrir el crimen y la corrupción se trata, más si el proyecto real es no crecer ni desarrollarnos sino sostener un régimen en base a una ficción económica y de seguridad donde el mejor recurso es el endeudamiento para la compra del agradecimiento electoral y sostener podredumbre.
Parece que no hay remedio, esa ruta sigue viva y por eso somos fácilmente sometidos, chantajeados y amenazados por quienes conocen a fondo de qué están hechos nuestros gobernantes.




