Anahí García Jáquez
Maurice Barnes creó un mini imperio. Durante años su concesionaria de venta de autos fue muy exitosa hasta que se la hereda a su hijo Dickie, quien ahora la regentea pero lidia con dificultades para mantener el negocio a flote debido a la crisis mundial del 2008. Y, aparentemente, no es el único problema que tendrá que resolver, pues no todo es miel sobre hojuelas en casa.
La picadura de abeja es un trabajo del escritor irlandés Paul Murray, quien nos presenta la historia de la familia Barnes: Dickie, su esposa Imelda y sus hijos, la adolescente Cass y el pequeño PJ, que a su vez son los narradores de cada una de las partes de este libro. Cada uno de ellos nos expondrá las circunstancias tan particulares que les ha tocado vivir y las que están enfrentando en este preciso momento. Dickie está tratando de levantar el negocio familiar y al mismo tiempo es víctima de un chantaje, mientras que Imelda no supera su pasado y se ha instalado en él, y Cass lucha por huir de su pueblo dejando atrás a su hermanito PJ, quien sufre de bullying. Si como familia no se encuentran bien, en lo individual están peor.
En esta novela coral, el autor nos lleva a conocer el mundo interno de sus personajes y nos comprueba que las familias disfuncionales no existen, sino que sus miembros son los disfuncionales. A través de lo que nos cuentan, se nos abre la puerta a su mundo interior y encontramos que, detrás de la cara que le dan a los demás, existe una gran cantidad de secretos los cuales determinan la forma en la que viven su vida y cómo ven el mundo.
La vergüenza en la que viven los aísla y les impide tener un acercamiento con el resto de la familia, por lo que, tanto en lo individual como en el conjunto, los Barnes van en caída libre y no hay nada que pueda detenerlos al menos que hagan algo al respecto, que en este caso es solucionar sus respectivas situaciones.

Es así como el autor nos habla del pasado y su pesada influencia en el presente, la falta de aceptación de uno mismo y qué tan vulnerable nos vuelve eso, las decisiones correctas y las incorrectas, la soledad, la dependencia en otras personas y que convierte las relaciones humanas en tóxicas, el deseo de escapar ya sea de manera física o poniendo el enfoque en lo menos importante, la infelicidad, la incomprensión, la confusión en cuanto a la identidad y el fracaso. Y, para rematar, la preocupación por el cambio climático, la cual se convierte en una de las obsesiones de Dickie.
La picadura de abeja raya por momentos en la tragicomedia debido a lo absurdo de algunas de las situaciones que viven los Barnes, pues el autor le aplica un toque de humor negro, pero habrá quien no lo encuentre gracioso, pues las desgracias se van acumulando conforme avanza la trama y el tono se vuelve más oscuro.
Este texto es largo (más de 700 páginas) ya que los capítulos donde los personajes hablan de sí mismos son extensos, como si quisieran hacernos partícipes de su existencia en sus micro cosmos tan convulsos que están a nada de hacer crisis y chocar unos con otros, aunque probablemente sea lo que necesiten para conectarse entre sí y ser una verdadera familia. El lector empatizará con ellos al ver que su deseo por solucionar las cosas los lleva a complicarlas cada vez más hasta llevarlos al punto del desastre, dándose cuenta que solos no son nada, pero juntos pueden con todo.
La picadura de abeja. Paul Murray. 2023. Editorial Anagrama.




