La insoslayable brevedad
Javier Roldán Dávila
Tecomar se convirtió en el mascarón de proa
La primera respuesta que ofrece cualquier tuxpeña o tuxpeño, cuando se les pregunta sobre las bondades del municipio, es: somos la playa más cercana a la Ciudad de México.
En teoría, tal circunstancia geográfica ofrece ventajas comparativas frente a otros puertos del Golfo de México, sin embargo: ¿cómo llegó Tuxpan a ser un puerto de altura?
Para saberlo, hay que recurrir a la historia y quien la conoce a la perfección, es Carlos Viveros, personaje que lideró a un pequeño grupo de emprendedores para fundar, en 1973, la naviera Tecomar (Transporte Especializado de Contenedores por Mar), que fue la que construyó el primer muelle sobre el río Tuxpan.

En realidad, la naviera fue pionera a nivel nacional en el transporte de contenedores, lo que implicó, poner a Tuxpan en el mapa de los puertos de altura. Antes de ello, sólo había instalaciones de PEMEX en Tampamachoco, después, vino el boom portuario.
Por fortuna, el experto en temas de marina mercante, escribió los pormenores de esta historia de éxito en un libro: “Tecomar, la empresa que le dio vida al puerto de Tuxpan”, mismo que, en las próximas semanas, será presentado en CDMX, Xalapa y Tuxpan.
Si están interesados, en escuchar los hechos narrados por el protagonista, estén pendientes. Además, si hay intención de promover al puerto tuxpeño, es preciso conocer los orígenes.




