HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
- «Lucy Meza, Gobernadora»
¿Realmente piensas que un solo hombre puede cargar el peso de todos los pecados? Ningún hombre puede cargar este peso. Te lo digo. Es demasiado pesado. Salvar sus almas tiene un costo muy alto. Ningún hombre. Nunca.
El maligno
Pocos empleados de gobierno escuchan. Los más se quedaron atrapados en la primaria, donde les enseñaron a leer y escribir, ni siquiera a hablar.
Horas atrás, un grupo de pobladores de Huazulco, Temoac —a mitad de los años 70 cuatro agentes de la Policía Judicial fueron quemados vivos ahí—, gritonearon a la gobernadora Margarita González-Saravia, que sostenía una conversación telefónica con el presidente municipal, cuyos compañeros de trabajo de ella —se autoproclaman funcionarios— no escucharon a tiempo a la única clase mandante, a la que se deben.
Como satanás cuestiona a Jesús en el jardín de Getsemaní: ¿Vas a cargar el peso de sus pecados? […] Salvar sus almas tiene un costo muy alto. La trastada se dio por la sucesión de actos de desinterés e irresponsabilidad, en cadena: la secretaria de Educación, siempre sonriendo sin hacer nada, el director del Instituto de Educación Básica sentado en su oficina con aire acondicionado, la directora de Infraestructura educativa olvidando revisar los presupuestos de las obras por el sismo de 2017…
Un simpático video ejemplifica lo sucedido: unos tratan con esfuerzo cerrar la puerta y otros la abren con facilidad. Los de dentro parecen los tres funcionarios y los de fuera, las familias de Huazulco. Parece una improvisación meticulosamente preparada. Así se vieron. Así se ven. El asunto entratado no ponía en riesgo la Seguridad Nacional, pues sólo pidieron hace una veintena de días reponer dos viejas aulas de una aún más vieja escuela de dos turnos que afectó el sismo del 17-S, compromiso asumido con la firma de un acuerdo ese mismo día, dando fin al bloqueo de la Autopista Siglo XXI.
Pero Karla Herrera, Raúl Aguirre y Érika Salgado, funcionarios de Educación, no tuvieron tiempo de atender y evitar dar problemas a la gubernatura. El proceso de la escucha es más importante que el habla. Pero en la primaria sólo les enseñaron a leer y escribir, como ahora. No enseñan a escuchar ni a hablar, como en los gabinetes…
En otros tiempos, cualquier gobernador habría cesado a esos funcionarios que no funcionan. Y no sería un acto de debilidad política. ¿La mandataria de turno se puso en su rol de jefa y los regañó en privado? Se debía saber, pero silencio es no. Hablar habla, callar dice más. Lo que llama Sanpedro —no san Pedro— desmitificar la tarima. La altura de la tarima y la distancia con los que mandan, mal llamados gobernados, separa. Si esos tres no pueden leer El arte de la prudencia, de Gracián, por lo menos que atiendan el consejo don Quijote: llaneza, muchachos. No hay que ser arrogantes ni parecerlo.
Si los orgullosos supieran lo ridículo que parecen ante quien los conoce, por orgullo, serían humildes. Los tres se salvaron del despido, por ahora. ¿Gritonearle a la jefa por su culpa? La deslealtad se paga con calle. En comunicación, hay ríos de palabras que no dicen nada y silencios que lo explican todo. También es deslealtad e ingratitud a la jefa. También es causa de despido.
letraschiquitas
Las bardas de «Lucy Meza gobernadora», que no ha despintado, están sirviendo para apartarlas ahora que será designada candidata a edila de Cuernavaca por el PRI***. El alumnado de la normal de Amilcingo tomó las oficinas del Instituto de Educación Básica, exigiendo el despido del director Raúl Aguirre***. En el caso Huazulco, la diputada Cleotilde Rodríguez, presidenta de la Comisión de Educación, tampoco actuó con responsabilidad.





