No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
De cara al proceso electoral de 2027, comienzan a moverse las fichas del ajedrez, y uno de los estados con mayor efervescencia política es Guerrero, donde la agenda de género, es uno de los pendientes de Morena.
En un estado lleno de contrastes, comienzan a destacar los perfiles más fuertes de Morena rumbo a las elecciones intermedias del próximo año.
Y uno de esos perfiles, es el de la Diputada Local por el IV Distrito de Acapulco, Marisol Bazán Fernández, quien secunda la convocatoria presidencial a legisladores, de un trabajo intenso en territorio y cercano a la gente, así como un combate a violencia de género, uno de los graves problemas que persisten en México.
De acuerdo con Amnistía Internacional, México sigue siendo un país peligroso para las mujeres. Según el reporte de esa organización, entre enero y octubre de 2025 un total de 2 mil 378 mujeres fueron víctimas de homicidio doloso y feminicidio –al día fueron asesinadas 8 mujeres–, debido a la ineficacia de las instituciones del Estado para prevenir la violencia de género en el país.
Su constante presencia en territorio, las jornadas de apoyo social que impulsa en las zonas marginales de Acapulco, y su férrea defensa por la dignidad y seguridad de las mujeres de la región, una añeja deuda que no se ha saldado, le han merecido el reconocimiento de sus electores.
Es integrante y fundadora de Morenas Guerrero, una de las Colectivas feministas más destacadas del estado, y fiel a sus principios como activista y diputada local, ha propuesto diversas iniciativas que buscan favorecer a las mujeres. Para ella, no aplica el No Pasa Nada en ese sentido. Ha reconocido que aún falta mucho por hacer en ese tema.
Entre esas iniciativas, por mencionar una, destaca el fortalecimiento a la Ley Olimpia, a favor de la protección de las mujeres y niñas, que sentaría un precedente en el país.
Su propuesta busca que las amenazas de publicar contenido sexual sin consentimiento, constituya por sí mismo un delito en contra de la intimidad sexual, que se agrava cuando la víctima es una mujer o una menor de edad.
Por su trabajo en territorio, su cercanía con la gente y su productividad en el Congreso de Guerrero, colectivas feministas estatales y nacionales, ven en ella un perfil completo, perfil que responde a uno de los ejes fundamentales y compromisos de la Cuarta Transformación: el combate a la violencia de género.
Discreta en su ámbito personal y laboral, con una efectividad en su trabajo territorial y legislativo, Marisol Bazán Fernández, de momento no ha definido la ruta que seguirá rumbo al 2027.
Sin embargo, es claro que en Guerrero, perfiles como los de Bazán Fernández, deben estar presentes en el ruedo político, para dar seguimiento a los compromisos del partido en el poder, por lograr un verdadero combate a la violencia de género en el país.
Nieta de uno de los sobrevivientes de la Guerra Sucia, Marisol Bazán Fernández, proviene de una de las familias más arraigadas de la combativa izquierda guerrerense, cuyo trabajo en las colonias más vulnerables de su Distrito y su cercanía con las personas, ha llamado poderosamente la atención.




