La Espinita
Andy S. K. Brown*
- 4T abrió la puerta a la injerencia extranjera
- PAN: ¿Alianzas opositoras? No… ¡pero sí!
- Álvarez-Buylla y el cuento de las vacunas
Cuando la señora Claudia Sheinbaum condena la injerencia extranjera en la política interna de México invariablemente se refiere a la que podría provenir de nuestros vecinos del norte de nuestra frontera.
Muy convenientemente soslaya que la injerencia extranjera ya existe y que ésta proviene de los países emblemáticos de la corriente llamada Socialismo del Siglo XXI.
De Cuba y de Venezuela, concretamente.
En redes sobran los testimonios, por ejemplo, de cómo “el presidente López Obrador” –como aún le llama doña Claudia, degradando ella misma el papel que ocupa en la Historia– era una especie de imitamonos que repetía idénticas prácticas politiqueras a las implementadas en el país caribeño por el dictador Hugo Chávez.
¡Hasta frases enteras le copiaba y luego aquí repetía como si fuesen propias!
Ejemplos, le digo, hay una enorme cantidad. Y fueron replicados miles de veces por los usuarios de las redes sociales.
Esa injerencia castrochavista logró entrometerse, autorizada por AMLO, en el gobierno, manipuló la política, la sociedad y la economía en más de un sentido. Y por supuesto debilitaron nuestra soberanía como nación.
Sheinbaum hasta ahora sigue el mismo guion, aunque con las variaciones que lo adecuan a las circunstancias que no son otras que las presiones que desde la Casa Blanca ejerce Donald Trump.
Y hoy se da un contrasentido.
Por un lado, la partitura del Foro de Sao Paulo sigue interpretándose.
Pero, por otro, la señora Sheinbaum acata todo lo que se le indica desde Washington.
Vive entre dos injerencismos.
El país también.
* * *
Durante un desayuno con periodistas de a deveras –los fake estaban en la mentiñera de Palacio Nacional–, el vocero del Partido Acción Nacional, Jorge Triana, se hizo cruces para intentar explicar la decisión de la cúpula blanquiazul de no aliarse con ningún otro partido opositor, luego de lo que consideró fue una perjudicial estrategia que provocó la pérdida de votantes para la causa panista.
Dijo que una encuesta levantada posteriormente a las elecciones federales de 2024 el 48% de los entrevistados dijo no haber votado por el PAN a causa de su alianza con el PRI.
Por tal, adujo, la decisión de ya no seguir aliándose con otros partidos, lo que se interpretaría como la preservación de la santidad o incluso la virginidad del organismo de interés público fundado en 1939 por Manuel Gómez Morín.
¡Ah, pero!
Triana dejó abierta la posibilidad de que en algunas entidades sí puedan darse esas alianzas. Puso como ejemplo Nuevo León, donde la militancia lo exige y en donde no tienen un candidato digno de ser presentado, a diferencia del PRI que cuenta con el alcalde regiomontano Adrián de la Garza.
Tampoco esquivó que en algunos pocos casos no presentaran candidatos para dejar el paso libre al opositor que tuviese mayores posibilidades de alzarse con el triunfo en las urnas.
El vocero panista también habló de la apertura hacia nuevos militantes eliminando los tortuosos trámites burocráticos que lo han mantenido hermético… aunque no respondió a la interrogante de si tal no daría paso franco a criminales, lo que ya sucede en Morena, por ejemplo.
Logo nuevo, partido renovado… a la espera de que el INE le apruebe dichos cambios.

* * *
Ya parece cotorreo. Se dijo en innumerables ocasiones en las conferencias matutinas de López Obrador. Alguna ocasión también la señora Sheinbaum lo hizo en su cotidiana mentiñera.
Nos han visto la cara a los pagaimpuestos que, estoy cierto, ya habremos mal gastado decenas, quizá hasta centenas, de millones de pesos en la traída y llevada vacuna “Patria” que, cuando era Conacyt, prometió su entonces directiva encabezada por la polémica María Elena Álvarez-Buylla.
Total. Que desde la pandemia de Covid-19 se prometió que dicha inoculación, totalmente made in Mexico, estaría lista para ser aplicada a mexicanos de todas las edades.
En el cotorreo, luego nos dijeron que ya estaba lista y que sólo faltaba la aprobación de Cofepris.
Pues resulta que Cofepris ya la aprobó desde el 6 de junio de 2024, señalando que “cumple los más altos estándares de calidad, seguridad y eficacia, según el expediente técnico presentado”.
Pero en Palacio Nacional no se enteraron. Tampoco han dado luz verde para que se produzca.
Por eso la señora Sheinbaum anunció apenas un acuerdo entre la Secretaría de Salud, Birmex, el laboratorio Liomont y la farmacéutica Moderna para establecer en México la producción de vacunas basadas en tecnología de ARN mensajero, así como para fortalecer la investigación científica en el desarrollo de nuevos biológicos.
Más dinero de los contribuyentes. Más gasto.
¿Y la “Patria”? Pues relegada. Como la patria.
@AndySKBrown1
* Pseudónimo bajo el que se redactan informaciones aportadas por los colaboradores y lectores del portal Índice Político.




