Pablo Gato
Declaró sin rubor alguno la fiscal general de los EEUU, Pam Bondi. Es basicamente la ministra de Justicia.
Fue a comparecer ante la Cámara baja del Congreso.
Los congresistas demócratas querían que diera explicaciones sobre por qué los archivos Epstein están redactados incluso para los congresistas, porque no se ha investigado a las personas que salen en los archivos, que más personas se mencionan en esos archivos o por que ha acusado criminalmente a personas percibidas por Trump como sus enemigos políticos cuando en sus audiencias de confirmación prometió que la política no interferiría en sus decisiones.
Ahora los demócratas afirman que es la fiscal general más politizada de la historia del país y que en vez de responder a esas preguntas se dedicó a halagar a Trump, que presuntamente la veía por televisión.
Incluso promovió lo que llamo éxitos en la bolsa de valores por parte de la Administración Trump, como si fuera la secretaria del Tesoro.
Dijo que Trump ha sido el mejor presidente en la historia del país.
No George Washington, que consiguió la independencia. No Abraham Lincoln, que gano la guerra civil y libero a los esclavos.
No John Kennedy, asesinado en su cargo.
No Franklin Roosevelt, que sirvió 12 años como presidente y combatió la Gran Depresión, creo muchos programas sociales y lidero a EEUU en la Segunda Guerra Mundial hasta que falleció.
No, según ella el mejor presidente de la historia del país ha sido Donald Trump.
Paradójicamente, Trump tiene los peores niveles de aprobación en la historia moderna del país y las encuestas lo castigan cada vez más.
Los demócratas afirman que Trump solo exige una cosa a sus secretarios o ministros: lealtad. Agregan que Bondi es el perfecto ejemplo.
Los republicanos afirman que es una gran fiscal general y que cumple con su trabajo.
Trump la defiende a ultranza.
Usted tiene la palabra.
EE.UU. camina directo a la bancarrota y con ella vendrían los recortes más severos de la historia
Como si la gigantesca deuda del país no fuera suficiente (38 billones de dólares o trillion en inglés), el gobierno ha pedido prestado cada semana 43.5 mil millones de dólares en los cuatro primeros meses del año fiscal.
La irresponsabilidad, ineptitud y mediocridad de la clase política es difícil de describir. Gastan dinero como marineros borrachos y solo los intereses de la deuda llegaran este año a un billón de dólares al año o one trillion dollars.
Si todos los hogares manejaran su economía como los políticos, todos acabarían también en la bancarrota.
El tema permanece alejado de los titulares, pero cuando llegue esa bancarrota, los americanos verán recortes de todo tipo como no los han visto en su vida en este país.
En su día, los máximos representantes del Pentágono ya dijeron que el principal peligro que enfrenta EEUU no es otro país o grupo terrorista, sino la deuda externa.
Directos a la bancarrota y sálvese quien pueda.




