Comenzó un juicio en California contra empresas que tienen redes sociales. Las acusan de crear un producto adictivo.
¿Es adictivo?
Sin duda.
Súper adictivo.
¿Alguien nos obliga a usarlas?
No.
¿Sacamos beneficios al usarlas?
Sí, sin duda. Igual que las empresas que tienen esas redes sacan beneficios de nosotros.
Es un beneficio mutuo.
¿Puede producir una dependencia mental?
Sí. Insisto, nadie nos obliga a usarlas.
Es voluntario.
¿Puede producir alteraciones en el comportamiento social de muchas personas y convertirlos en antisociales?
Sí, sin duda, pero esa es su decisión.
¿Alguien acusa a las empresas que hacen películas a los clubs de futbol o a las cadenas de televisión de ser productos también adictivos?
No, nadie.
¿Es ese un doble estándar?
Sí.
En mi modesta opinión: está claro que las redes son adictivas pero si no queremos caer en esa adicción lo único que tenemos que hacer es no usarlas.
Una demanda por ese motivo me parece trivial y sinceramente sin sentido.
Si las demandamos a ellas tenemos que demandar a todo tipo de empresas empezando también por las alimenticias, de refrescos o alcohol.
¿Hay una diferencia con el tema de la adicción al tabaco?
En parte sí y en parte no.
En parte sí porque el tabaco obviamente puede matarte. Sin embargo, no creo que a ningún fumador le sorprendió la noticia de que las empresas de tabaco creaban productos adictivos. Ya lo sabían perfectamente. Si no quieres fumar simplemente no enciendas el cigarrillo.
En conclusión, en la inmensa mayoría de estos casos sabemos perfectamente las consecuencias que tienen nuestras acciones. Nadie nos lo tiene que explicar y si no queremos caer en esa dependencia, simplemente no usemos esos productos.
Hay muchos temas que se pueden criticar de las redes sociales, sin duda. Este de la dependencia no es uno de ellos.
Si nos comemos cuatro hamburguesas de McDonald’s al día acompañadas de cuatro raciones gigantes de sus famosas French fries y luego nos da un ataque cardiaco no podemos demandar a McDonald’s por alimentarnos mal.
Un saludo.
Trump dice que la imagen de los Obamas como simios no la subió el a sus redes sino un empleado de la casa blanca, pero afirma que no lo despidió.
La sospecha generalizada es que la imagen la subió el propio Trump. Primero porque nadie subiría nada así sin la autorización de Trump y segundo porque fue a media noche y nadie trabaja en la Casa Blanca a media noche subiendo cosas a las redes de Trump.
Trump es famoso por hacer cadenas de mensajes a horas intempestivas.
La realidad alternativa de Trump.
Cuando escuchamos por primera vez el término de la realidad alternativa que estaba creando Trump, lo tomamos a broma, pero es cualquier cosa menos una broma.
¿No le gustaron los números que el mismo gobierno dio sobre la economía? Despide a la persona que los hace y pone un simpatizante.
¿Resultado? Nadie confía en esos números.
¿No le gusta el nombre de Golfo de México? Lo cambia a Golfo de América y si una organización periodística, AP, lo sigue llamando como siempre se ha llamado, Golfo de México, prohíbe la entrada a esa agencia a cubrir lo que él hace en la Casa Blanca.
¿No le gusta que la inflación sigua agujereando los bolsillos de la mayoría de los americanos?
Repite hasta la saciedad que ha creado la mejor economía en la historia del país, algo que es claramente falso pero que la mayoría de sus seguidores cree incluso si no pudieran pagar el alquiler de sus casas o la comida en el supermercado.
¿No le gusta que un estudio con los historiadores más prestigiosos del país lo haya declarado el peor presidente de la historia de EEUU? También repite hasta la saciedad que es el mejor presidente de la historia de la nación, algo que también solo creen sus fieles seguidores.
Y si no le gustan los pobres números de índice de aprobación que tiene, sus simpatizantes presionan a la hasta ahora prestigiosa organización Gallup para que tras 90 años de hacerlo, ahora deje de presentar públicamente los índices de aprobación del presidente.
Y la organización cobardemente se pliega a la exigencia.
Algo realmente inédito. Es como si una organización que se dedica a predecir el tiempo ahora dice que ya no lo hará más.
Que a partir de ahora comentara sus películas favoritas, pero aun así pide que sus subscriptores que quieren saber qué tiempo hará mañana sigan pagando por sus servicios.
Podría poner mil ejemplos más pero creo que “I made my case”.
Y con un ejemplo tras otro, Trump si crea una realidad alternativa. No para todos por supuesto, pero si para su base política que creerá que es el mejor presidente de la historia, que la economía es la mejor también en la historia y que sus índices de aprobación son excelentes, que el nombre adecuado es el Golfo de México.
El resultado es que EEUU una tercera parte del país que literalmente vivirá en esa realidad alternativa que tan magistralmente ha creado Trump para ellos.
Antes se decía que tienes que tomarte en serio pero no literalmente a Trump. No. Hay que tomárselo muy en serio y literalmente.




