Pablo Gato
“Estoy cambiando nuestro arreglo. Reza para que no lo modifique más. No conoces el poder del lado oscuro”, dijo el malo de la película de La Guerra de las Galaxias en una de las escenas. Es el famoso Darth Vader.
Cuando escuche hoy a Marco Rubio en su discurso en la Conferencia de Seguridad de Munich me recordó de inmediato a Vader.
“El orden mundial debe ser reformado y reconstruido. El ayer se ha acabado. El futuro es inevitable”, declaro Rubio en una frase más propia de una película de La Guerra de las Galaxias que de una conferencia seria sobre temas de seguridad. En otras palabras: acepta tu condición de siervo o perece aplastado por mí.
La Administración Trump penalizo a sus mejores aliados en Europa con una larga lista de aranceles y luego amenazo con que si la Unión Europea respondía, sería algo inaceptable. Si, tal y como lo escuchan. Es decir, yo te pongo aranceles y ni se te ocurra ponerme ninguno a mí. Las represalias comerciales están prohibidas.
Luego en algo realmente insólito, Trump amenazo con invadir Dinamarca, que no solo es un país de la Unión Europea, sino también es miembro de la OTAN, como EEUU. Hablamos por supuesto de Groenlandia.
Y ahora Marco Rubio llega a Europa básicamente exigiendo que Europa se someta a la autoridad de EEUU. Que se convierta alegremente en un estado vasallo que siga las órdenes, continuando con la metáfora de la Guerra de las Galaxias, del Imperio.
En esta ocasión me van a perdonar, pero voy a dar mi opinión. Sus palabras se sintieron realmente ridículas. Es cierto que, tras la Segunda Guerra Mundial, en general Europa siempre se ha comportado como un estado dependiente de EEUU. Ha seguido en general las órdenes de Washington y ha sido un fiel aliado comercial, político y militar.
Sin embargo, antes al menos se mantenían las formas. Ahora, con intervenciones como las de Rubio, se pretende que Europa se arrodille públicamente a los designios de Washington y acepte su condición de estado vasallo.
No hace falta tener un doctorado en política para ver que EEUU se está enfrentando literalmente a todo el mundo, menos a Miley en Argentina y a Israel.
Ha amenazado a Latinoamérica, a Europa, a África y a Asia con muchas medidas de represalia si alguien se opone a sus deseos. Represalias comerciales e incluso militares.
Si Venezuela no le da su petróleo, amenazó con matar a la presidenta interina. Eso después de haber secuestrado a Maduro. Ahorca económicamente a Cuba impendo que reciba petróleo, algo que impide no solo que la economía funcione, sino que por ejemplo los hospitales puedan tratar a sus enfermos. La Habana tiene que obedecer. Ese es el mensaje. Amenaza a Europa con que si no cede Groenlandia a EEUU, la invadirá.
También hizo la misma amenaza a Canadá. Luego hay sanciones contra no solo los países que considera sus oponentes sino contra todos sus aliados más cercanos, incluido Canadá.
Las acciones de esta Administración han acelerado la creación de un bloque llamado Brics que pretende ser una alternativa a Occidente y está liderada por China.
EEUU se está quedando solo en el mundo. No cabe duda que es un país muy poderoso, pero por muy poderoso que sea no puede enfrentarse con éxito al resto del mundo. Y en vez de buscar más aliados, se distancia de ellos no solo penalizándolos sino intentando humillarlos y dejarlos en ridículo como ha hecho Marco Rubio hoy.
Sin embargo, lo paradójico es que Europa tiene una economía similar a la de EEUU. Es cierto que sus fuerzas armadas no están al mismo nivel, pero eso es porque siempre han confiado en la alianza de la OTAN. Eso significa que EEUU acudiría en su ayuda en caso de conflicto de la misma forma que Europa fue en ayuda de EEUU cuando sufrió su peor ataque terrorista en la historia, el 11 de septiembre. Muchos europeos murieron defendiendo a EEUU.
Parece claro que EEUU y Europa se están divorciando. No está nada claro si puede haber una reconciliación.
Y en ese contexto, y de nuevo, en vez de acercarse a sus aliados, Rubio opto por ofenderlos y en su propia casa. Básicamente les dijo que obedezcan y que si no lo hacen pasaran al olvido y a la desgracia.
Me parece una acción temeraria, pero es lo que hizo.
Uno tiene que tomarse en serio a EEUU, pero, al mismo tiempo, la estampa de exigir a Europa que acepte públicamente su papel de vasallo también me resulto ridícula y propia de otros tiempos. Anacrónica.
El mundo unipolar ya se acabó. Vivimos en un mundo multipolar. EEUU no puede imponer su criterio a diestro y siniestro. Hay países como China a los que no se puede enfrentar ni económica ni militarmente. Y esos países buscan aliados.
Europa tiene opciones, además de su propio potencial y poderío.
Amenazar de esa forma a Europa, insisto con aproximadamente la misma economía que EEUU, se me antojo estrambótico y hasta grotesco, sinceramente. Una escena también propia de otro género cinematográfico: el spaghetti western.
Y no puede evitar asociar las palabras de Rubio con el villano de la Guerra de las Galaxias.
La diferencia es que Darth Vader tiene un sable de luz, pero Europa también lo tiene. Y mañana podría optar por aproximarse más y más a por ejemplo China, algo que sería enormemente negativo para EEUU. O comenzar a deshacerse de su enorme masa de deuda de EEUU, algo que debilitaría mucho al dólar.
Pero en vez de acercarse a Europa, apreciarla como aliado y expandir acuerdos comerciales en beneficio de todos, la Administración Trump opta por un intento de humillación para que quede claro quién manda y quien debe obedecer.
Me temo que algunos están redescubriendo la rueda. Ya vimos en el pasado muchas desgracias en la humanidad porque algunos países quisieron imponerse a otros o al mundo. Hemos sufrido muchas guerras y dos guerras mundiales.
Precisamente tras la Segunda Guerra Mundial (el mayor conflicto de la historia) se crearon instituciones como la ONU para apostar por el dialogo y los acuerdos y no la imposición y las guerras. Ahora la ONU es poco menos que una leprosa para Washington. El propio Trump ha afirmado que no se siente obligado a seguir ninguna ley, solo su “moralidad”.
Ya hemos pasado por esto en el pasado y pagado el precio. Las palabras de lo que escuchamos hoy me hacen pensar que la historia no solo se repite, sino que no aprendemos de ella.
Me temo que tendremos que pagar el precio de la amnesia histórica, repetir los mismos errores y al final volver a hacer lo que hicieron quienes nos precedieron para evitar desgracias mayores en el futuro.
Es decir, tras estas turbulencias que seguramente se cobraran un precio muy caro y que lamentablemente viviremos en carne propia, volvernos a inventar a la ONU e instituciones con la misma filosofía. Entenderemos que es mejor hablar, negociar y entenderse que no matarnos.
Redescubriremos la rueda.
¿Por favor, me recuerdan como acabo La Guerra de las Galaxias?
Que la fuerza este con ustedes.




