Anahí García Jáquez
En pleno 31 de diciembre un hombre entra a un banco con intenciones de robarlo. Las cosas no salen como las había planeado, por lo que tiene que huir y recala en un edificio de departamentos. Ahí es donde la acción empieza… según como se quiera ver.
Gente ansiosa es un trabajo del escritor sueco Fredrik Backman, quien nos presenta un texto situado en su país de origen y, a través de la voz de un narrador omnisciente, conocemos la historia de este ladrón, del cual nunca sabremos su nombre, y cómo es que va a dar a un banco que no maneja efectivo, para su mala suerte porque es justo lo que anda buscando. Al verse frustrado su intento de asalto, el ladrón se mete a un departamento en el momento exacto en el que se lleva a cabo una casa abierta para posibles inquilinos. Quienes ahí se encuentran se convierten en ese momento en rehenes del ratero y, pasado el mal rato, se vuelven testigos interrogados por la policía.
Es así como el autor nos presenta a un conjunto de personajes por demás variopintos: un agente de bienes raíces, una pareja de jubilados, Anna-Lena y Roger, que compra departamentos para arreglarlos y venderlos, Julia y Ro, un matrimonio que se estrenará en la maternidad, Zara quien es la directora de un banco, una adulta mayor llamada Estelle y un hombre, cuyo nombre es Lennart, que se disfraza de conejo.
Lo hace de manera detallada, pues da saltos en el tiempo para contar la historia de cada uno de ellos para que el lector pueda conocerlos plenamente y así pueda comprender el porqué de su actuar, pensar y sentir. A ellos se les une una pareja de policías, los cuales son padre (Jack) e hijo (Jim) y trabajan en conjunto para capturar al ladrón, pero ellos también tienen su historia, y de alguna forma u otra terminan conectándose con los inquilinos del edificio.

Y es a través de todos ellos y la cadena de situaciones disparatadas por las que pasan que se tocan varios temas por demás importantes, pues, como el título del libro lo indica, todos ellos están pasando por un momento de tensión en sus vidas y ello les roba la tranquilidad.
Los retos por los que esta gente atraviesa son tan diversos como sus personalidades, y podremos encontrarnos con problemas mentales y emocionales, el miedo a un cambio de vida como lo es la llegada de un bebé, la soledad, la vejez, los problemas económicos, la relación entre padres e hijos, la avaricia, el miedo, el pensamiento de no ser suficiente, la culpa, las malas decisiones, el estrés, el dolor y los mecanismos de defensa que se usan para aliviarlo o, al menos lidiar con él.
Gente ansiosa tiene un arranque un poco lento pero, una vez que el lector decide darle una oportunidad, descubrirá un texto entrañable y conmovedor, pues todos estos personajes son muy humanos, además de que se identificará con alguno de ellos de manera inevitable. Por momentos se siente como una comedia de absurdos debido a las situaciones que se suscitan, pero también hay partes en las que la historia se pone seria y el tono cambia.
Pero sin duda, el sentido del humor se hace presente y es casi una constante, pues al final de cuentas, es lo que hace que la vida sea llevadera, no sólo para los inquilinos, sino para todo el mundo. Sin duda este recurso, aunado a la compasión y la empatía, la cual se da debido a la situación de cautiverio que les toca vivir juntos, es lo que les da la esperanza para continuar con esta aventura llamada vida.
Gente ansiosa. Fredrik Backman. 2019. Editorial Harper Collins Narrativa.




