Anahí García Jáquez
Valle del Cauca, Colombia. Mediados del siglo XIX. Después de pasar seis años en Bogotá estudiando la preparatoria, Efraín regresa a su ciudad natal. Además de reencontrarse con sus padres y el resto de su familia, verá a María, su prima lejana y casi hermana adoptiva. Surgirán sentimientos muy poderosos entre ellos.
María es un trabajo del escritor colombiano Jorge Isaacs, considerado como uno de los mayores exponentes de la literatura hispanoamericana y por ende, un clásico de la literatura universal. Este texto está situado en el país natal del autor y utiliza como narrador a su protagonista Efraín, para contarnos esta historia en la que narra su retorno al hogar familiar, en donde lo esperan con mucha alegría sus padres así como su hermana Emma.
Pero no son los únicos que viven en esa hacienda, pues también está ahí María, hija de un primo de su padre y que fue adoptada por la familia ya que quedó huérfana a muy temprana edad, que es cuando Efraín la conoció y ahora es una joven muy bella. Al principio, la interacción es afectada por la timidez de María pero, una vez superada esa barrera, la convivencia diaria hace que empiecen a verse, no como hermanos o primos, sino como hombre y mujer, pues nace el amor entre ellos.
Desde muy temprano el lector descubrirá que el amor entre Efraín y María está condenado al fracaso pues los factores son varios. Al ser un libro escrito en el siglo XIX, el contexto nos hace saber que las dinámicas familiares de aquel entonces eran muy diferentes a las actuales, teniendo los padres un rol demasiado preponderante en los destinos de sus hijos y podían determinar el curso de sus vidas. En este caso, Efraín tiene que viajar a Londres a estudiar Medicina, pues es lo que su padre le ha mandado y, por lo tanto, es esto un obstáculo que hay que librar para poder estar cerca de María.
Y es así como el conflicto se empieza a desarrollar, pues se presenta una limitante y su amor tiene que sujetarse a mandatos externos, por lo que esta anécdota sirve para ilustrar la obediencia y sometimiento de los hijos hacia los padres, el peso de los convencionalismos sociales, el choque entre la modernidad y los posturas tradicionales, los deseos de independencia de los jóvenes para contrarrestar las imposiciones paternas, la búsqueda de la libertad de decidir con quién casarse, la castidad como forma de respeto, y la idealización del amor.

María es una novela de las llamadas costumbristas, por lo que el lector encontrará descripciones completas de los paisajes, cultura, tradiciones y para ello se apoya en un lenguaje típico y por momentos coloquial, haciendo que la lectura no fluya por momentos pues no siempre hay la comprensión de lo que se quiere decir o expresar, pero es lo que le da un toque único.
Así mismo, el autor ha incluido a un conjunto de personajes a los que dota de sus historias propias que se dan de forma simultánea a la principal, viviendo algunos de ellos sus idilios amorosos con circunstancias propias de su condición, ya que son de un estrato más bajo que los protagonistas por lo que también se ilustra un ecosistema en el cual la desigualdad está presente.
Es así como las memorias de Efraín y su amor intenso y apasionado por María llevan al lector por un viaje en el que se irán sorteando adversidades varias, siempre llevando a flor de piel esos sentimientos y dejándose arrastrar por ellos, aunque eso signifique nadar contra la corriente.
María. Jorge Isaacs. 1867. Editorial Elejandría.





