* El mal bautizado humanismo de México, la mal conceptuada REGENERACION NACIONAL, encabezados hoy por la doctora Sheinbaum Pardo, militante de “su” izquierda revolucionaria desde muy joven, sólo nos conducirá a una constante confrontación entre mexicanos, a pesar de que ya percibe que las dádivas del bienestar son insuficientes por la incesante caída del poder adquisitivo del peso. ¿Cuáles son las opciones para ese movimiento político, pero sobre todo para los gobernados?
Gregorio Ortega Molina
Los parámetros quedan establecidos de acuerdo a los intereses de quienes gobiernan. Hoy y desde siempre, ser de izquierda es ser progre, promover los cambios -ya sea de manera pacífica o con violencia- y ofrecernos un futuro utópico que nunca llega. Hoy Cuba no es un paraíso, como nunca lo fue la ex URSS y hoy Rusia, o Corea del Norte, o China… ¿cómo medir la felicidad de los habitantes de esas naciones?
Pero irse del otro lado es casi más de lo mismo, salvo porque la libertad puede llegar a ser una realidad tangible, como la que hoy y en esta nación nos muestran las fosas clandestinas, los desaparecidos, el galpón de San Fernando, Allende en Coahuila, Rancho Izaguirre… y los que mes a mes aparecen. Sí, ser libres conlleva responsabilidades, las que en el ala izquierda desaparecen para ceder su lugar a las órdenes. Llegaste al mundo para obedecer.
Es momento de preguntarnos con seriedad y preguntar a los cubanos de a pie: ¿así como viven es el paraíso en la tierra, están felices con su modelo de gobierno, deben permanecer como están, con las hijas como jineteras…? El caso es comer y vestir, y satisfacer esas necesidades elementales borra la frontera entre moral y amoralidad, entre ética y corrupción. En Cuba también matan porque los criminales buscan ganarse la vida y los opositores de cierto peso tienden a desaparecer, como por arte de magia.
El mal bautizado humanismo de México, la mal conceptuada REGENERACION NACIONAL, encabezados hoy por la doctora Sheinbaum Pardo, militante de “su” izquierda revolucionaria desde muy joven, sólo nos conducirá a una constante confrontación entre mexicanos, a pesar de que ya percibe que las dádivas del bienestar son insuficientes por la incesante caída del poder adquisitivo del peso,
¿Cuáles son las opciones para ese movimiento político, pero sobre todo para los gobernados? Me pregunto si a los machos mexicanos les importaría, o no, ver a sus hijas ganarse la vida como jineteras, por más que ayuden a sus progenitores. ¿Podemos imaginar a 130 millones de mexicanos viviendo como lo hacen 9 millones 700 mil cubanos? Imaginen el deterioro de las zonas urbanas como sucede en la Isla, de los servicios -que hoy apenas se nota- elementales para sobrevivir con dignidad. No debemos permitirlo.
@OrtegaGregorio




