No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
Los paros y bloqueos carreteros de transportistas y productores, sólo han evidenciado que a los negociadores de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, les falta oficio, de otra manera no se puede entender porqué no han sido capaces de contener esas movilizaciones.
Y ahí le va. A finales de 2025, productores y transportistas pusieron en jaque la movilidad de diversas carreteras en al menos 22 estados del país, en demanda de mejores precios de garantía, seguridad en las carreteras y fin a las extorsiones de que son víctimas.
La ineficiencia de los negociadores de la Secretaría de Gobernación, ha sido el talón de Aquiles de las administraciones de Morena, debido a que los inconformes no han tenido respuestas firmes a sus demandas, y un día sí y el otro también continúa la inseguridad en las carreteras del país.
Aunque el gobierno federal asegura que ha atendido sus peticiones, y sostiene que no hay razón para que productores y transportistas se movilicen.
Sin embargo, ante la nula respuesta de las autoridades que mantienen su política del No Pasa Nada, para la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo no hay vuelta de hoja, y advierten que este lunes realizarán un paro nacional, que incluirá bloqueos carreteros, en protesta por el incumplimiento de compromisos, la inseguridad y las extorsiones.
Ambos sectores denuncian que pese a que existen mesas de diálogo, se ha incrementado el robo de carga, persisten las extorsiones y las agresiones contra operadores, el alza de combustibles, no se cumplió con la palabra que empeño el tabasqueño de que se fue a La Chingada, de disminuir el precio de los energéticos, y la reiterada omisión en los compromisos pactos con los gobiernos federal y estatal. Así cómo, no la chiflen que es cantada.
La movilización de los productores agrícolas, que se suma a la de los transportistas, es en demanda de mejores condiciones para campo, precios justos, regulación del mercado y apoyo ante el encarecimiento de insumos.
Para que lo tome en cuenta, los bloqueos comenzarán a partir de las siete de la mañana, en las siguientes vías de comunicación terrestre: Autopistas México-Querétaro, México-Puebla, México-Cuernavaca, México-Pachuca, así como México- Guadalajara, por lo que se espera un día muy caótico en la Ciudad de México en materia de movilidad.
De acuerdo con líderes de productores y transportistas, también se contemplan bloqueos y cierres en importantes corredores y cruces fronterizos, así como en Sonora, Sinaloa, Zacatecas, Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Puebla, Tlaxcala y Veracruz, quiúboles van con todo en su movilización, caray pero que necesidad de las autoridades de cumplir la palabra empeñada.
Insistimos, sí se gastan miles de millones de pesos en tratar de hacer rentables las empresas productoras del Estado, que ya no tienen remedio, bajo un falso nacionalismo, qué les cuesta atender las demandas de mayor seguridad en las carreteras, con presencia de las fuerzas federales, acciones efectivas contra la extorsión y la corrupción en revisiones y medidas más efectivas para contener el incremento en el precio de combustibles.
A eso hay que añadir las pérdidas a otros sectores que ocasionan los paros y bloqueos carreteros, que también se cuentan en miles de millones de pesos.
Para muestra un botón, diría mi abuelita. De acuerdo con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), los bloqueos carreteros de transportistas y productores dejaron pérdidas por más de SEIS MIL MILLONES DE PESOS.
Y fue a finales del año pasado, cuando la Concanaco exigió a las autoridades dar solución a las demandas de esos sectores, y advirtió que: “Protestar es un derecho. Impedir que las familias trabajen, se abastezcan y lleguen a tiempo a sus actividades no puede ser el costo de cualquier inconformidad. Es momento de acordar una ruta de solución, liberar corredores estratégicos y proteger el ingreso de los hogares”.
Lamentablemente el gobierno está más entretenido en sacar adelante sus reformas “estructurales” y aplanar el camino rumbo a las elecciones intermedias de 2027, que atender con eficiencia y oficio las demandas de transportistas y productores del campo.