Anahí García Jáquez
El mundo de Quoyle, como lo conoce, ha cambiado. Las pérdidas se van acumulando y es momento de una transformación, de esas que representan más de lo que uno se imagina.
Atando cabos (cuyo título original en inglés es The Shipping News) es un trabajo de la escritora estadounidense y ganadora del premio Pulitzer E. Annie Proulx, quien, a través de un narrador omnisciente, nos presenta a Quoyle, un hombre al que la tragedia lo alcanza, pues su esposa fallece en un accidente automovilístico, convirtiéndose en padre soltero de dos niñas aún pequeñas y previo a ello, sus padres también acaban de morir de manera repentina, por lo que se ha quedado solo hasta que su tía paterna Agnis lo invita a vivir con ella a Killick-Claw, un pueblo ubicado en la isla de Terranova, la tierra de sus ancestros.
Una vez que Quoyle arriba junto con sus hijas Bunny y Sunshine a la antigua casa familiar, comienza su adaptación a este lugar que se siente en medio de la nada y que es habitado por personajes un tanto cuanto pintorescos que conforman una comunidad por demás unida y en la que Quoyle conocerá a Wavey, una mujer viuda y madre de un hijo con Síndrome de Down, surgiendo entre ellos una atracción que derivará en una relación sentimental.
La autora nos retrata de cuerpo entero a su protagonista, alguien que parece que no nació con buena estrella ya que desde siempre ha conocido lo que es el sufrimiento y la infelicidad, pues la relación con sus padres nunca fue la mejor, su desempeño profesional como periodista en Nueva York jamás fue sobresaliente y, para colmo, su matrimonio con la difunta Pearl estuvo marcado por la infidelidad de parte de ella, por lo que la invitación de la tía Agnis para que él y sus hijas vivan con ella es mucho más que una mudanza a ese lugar tan apartado de todo; significa el dejar todo atrás y empezar de cero en otro lugar lejos de todo lo antes vivido.
Y es a partir de esta anécdota que se explora el tema de los nuevos comienzos y las segundas oportunidades que da la vida para hacer las cosas de otra forma y, por qué no, hasta mejor.

Se nos habla de abrirnos a las posibilidades y tener la apertura suficiente para aceptar las nuevas condiciones y recibir lo que llegue y como llegue, de los secretos familiares y sus respectivas consecuencias, las cuales se extienden a varias generaciones, así como también se tocan temas como el perdón, la búsqueda de redención y felicidad, el amor, la amistad, la culpa y el dolor. Una vez que ya se ha establecido, Quoyle se enfrenta a desafíos que tendrá que sortear, pero todo ello es parte de la reconstrucción de su ser y de su vida, la cual le tomará tiempo y esfuerzo.
Atando cabos es un texto que llevará al lector hasta esa tierra remota pues lo hará sentir que en verdad está ahí, y esto es debido a las detalladas descripciones de los paisajes marítimos, el clima frío y las condiciones de vida, las cuales son redactadas con un lenguaje que a veces raya en lo poético, dotando estas letras con una belleza que atrapará a quien decida emprender esta lectura.
Cada uno de los capítulos de este libro tiene como introducción una cita de El libro de los nudos de Ashley en la que describe un nudo marinero así como su respectiva forma de hacerlo, siendo esto un recordatorio de cómo es que todo en este texto se relaciona con el mar, además de que la cita en cuestión lleva una relación con el capítulo que está por comenzar. Ahora sólo resta averiguar cómo es que Quoyle cómo se desata de su pasado para atarse a una nueva realidad.
Atando cabos. E. Annie Proulx. 1993. Editorial Tusquets.