Eduardo Sadot
Pretender comparar el sueldo de un presidente con el sueldo o pensión de cualquier mexicano es un insulto a la inteligencia y descarado intento de burlarse de todos los mexicanos.
Enmascarar las reducciones de pensiones de mexicanos, con el pretexto de que no es justo, pero no tocar las pensiones de las fuerzas armadas es un descaro y despropósito insultante.
Cuando un mexicano se hace merecedor a una pensión después de muchos años de trabajo, ¡lo merece! Pero cuando señalados amigos del presidente anterior con pocos años de servicio menos de siete y se hacen acreedores a pensiones exorbitantes sin más justificación.
Uno, porque apoyó desde servicios escolares en la facultad de ciencias políticas, para que un fósil se titulara después de catorce años y para que hoy goce de una voluminosa pensión de Pemex o que un tipo que nunca hizo el intento de estudiar una carrera y que a los ¡sesenta años! Se titule de ingeniero agrónomo con especialidad en agricultura tropical, precisamente, el mismo año que su “amigo” llegaba a la presidencia de la república, para ser.
Nombrado director de PEMEX, y luego recibir una jugosa pensión, con escasos años de servicio, si eso no es evidencia y no es motivo de abrir una carpeta de investigación por fraude maquinado, entonces, quien se niega a abrir una carpeta de investigación también es cómplice. Complicidad equivalente a las complicidades de los nazis que fueron evidentes en el juicio de Núremberg.
Si eso no es organización delincuencial, entonces es delincuencia organizada. Si eso no evidencia el motivo que justifica desmantelar, al poder Judicial, para cosechar impunidad, entonces es evidente autoritarismo y complicidad para encubrir delincuencia, como lo hicieron Hitler, Chávez y Maduro.
Hoy es evidente que las dictaduras no son como fueron en los siglos XIX y XX en el pasado, hoy sus métodos son más sofisticados, disfrazados de democracia, destruir instituciones y equilibrio de poderes cambiando la constitución y aniquilando el Estado de Derecho, con mayorías calificadas construidas desde el fraude y la simulación.
Es posible que nadie vio cómo a diario, durante seis años el presidente “austero” estrenaba diariamente trajes, zapatos, camisas, corbatas y seguramente hasta “ropa interior” si es que ya en palacio aprendiera a usarlos. Que la presidente estrene ante la cara de todos los mexicanos diariamente ropa nueva, sin que esto se mencione como parte de su sueldo.
El cinismo hecho verbo, encarnación de la mentira y aceptación de lo inaceptable. Ante el silencio y complicidad de muchos mexicanos beneficiados de la corrupción del gobierno.
Es cada vez más imperioso y evidente, que México necesita reconstruirse, limpiarle de la nueva generación de corruptos y narco-políticos, que no prosperará llevarlos a tribunales, mientras el tejido de complicidades continúe. Es inconcebible escuchar, desde palacio nacional cuando se presentan evidencias, que “no ha lugar” a abrir una carpeta, ni siquiera una investigación simulada, ante eso, llegado el momento tendrán que responder por delito de Lesa patria y de lesa humanidad, por prácticas criminales, sino, al tiempo.
@eduardosadot
Tik tok: eduardosadotoficial