Joel Hernández Santiago
Resulta que ya hay tres nuevos consejeros electorales en el Instituto Nacional Electoral (INE). Los tres de ellos muy cercanos al corazón de la 4-T-Morena. A la opinión pública le queda claro que los tres nuevos representantes de la sociedad, para efectos de transparencia, cuidado y organización electoral, llegaron ahí para fortalecer y perpetuar al partido en el poder.
Lo sorprendente es que se lleve a cabo un procedimiento extenuante y costoso, en el que involucran a un buen número de aspirantes ingenuos que suponían que podrían llegar a ser consejeros electorales por la sola confianza en su experiencia, gran conocimiento y vocación electoral, sabiendo que antemano todo estaba decidido.
A sabiendas, también, de que todo está conformado en base a que quienes llegan ahí serán incondicionales y obedientes tanto de los designios de gobierno como de los de su partido y adláteres: Morena-Verde-PT…
Y ocurrió igual a como se hacía selección de puestos de elección popular o funcionarios públicos durante el gobierno de más de setenta años del Partido Revolucionario Institucional. Por entonces se sabía que todo se movía por designio superior y se daba por hecho que así eran las cosas…
Pero a la llegada de Morena-4T al gobierno, y ya desde la campaña de Andrés Manuel López Obrador para ser presidente de México (2018-2024), así como a la llegada de la actual presidente de México, se nos dijo que “las cosas serían diferentes”, “que ya nada será igual”, que “nosotros no somos como los de antes” y que se acabaría y se desterrarían la corrupción política y económica: esa era la consigna-promesa.
¿Así ha sido?
En el proceso de selección de estas tres consejerías hubo 369 aspirantes consolidados por el “Comité Técnico de Evaluación”, los que fueron incluidos en la lista definitiva publicada por la Cámara de Diputados. Este grupo superó los primeros filtros documentales para avanzar a las evaluaciones de conocimiento y la conformación de la lista final de candidatos.
Luego, de esta lista, 171 aspirantes avanzaron a la tercera etapa tras obtener los puntajes más altos en el examen. Posteriormente se seleccionó a 50 aspirantes para integrar las quintetas finales. El proceso culminó con la designación de nuevos consejeros “tras la evaluación y entrevistas de los candidatos mejor perfilados.”
Los nuevos consejeros son Arturo Manuel Chávez López, ex director de Talleres Gráficos de México y cuya experiencia electoral, según él mismo dijo, fue haber sido presidente de casilla en una elección. Blanca Yassahara Cruz, ex presidenta del Instituto Electoral del Estado de Puebla y Frida Denisse Gómez Puga, ex titular del Órgano Interno de Control del Instituto Electoral de Tamaulipas.
Los tres nuevos Consejeros Electorales asumieron sus cargos en sustitución de Norma Irene de la Cruz Magaña, Carla Humphrey Jordan y Uuc-kib Espadas Ancona, quienes concluyeron su mandato de nueve años en el Consejo General.
Con esto, y bajo la presidencia de la señora Guadalupe Taddei los mexicanos podemos decir, de viva voz, que el INE no será quien defienda los intereses políticos y electorales de los mexicanos. Sí los del régimen. Sí los del gobierno en el gobierno.
Nos hemos quedado sin voz ni voto; nos hemos quedado con la palabra en la boca. El INE ahora se consolida como una agencia de gobierno que habrá de cuidar y facilitar la preservación del gobierno de la 4-T-Morena, et.al.
Por anticipado hemos visto cómo habrá de operar el nuevo INE, como fue el caso de su resolución respecto de los acordeones en la selección de ministros de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación. Y preocupa cómo habrá de operar el proceso electoral del año próximo.
Además: Bajo el designio de una Reforma Electoral, pende sobre el INE la extrema disminución presupuestal que lo hará caminar en sus propios huesos. Esto, visto desde el lado positivo en las actuales circunstancias, está bien:
¿Por qué tenemos que pagar los mexicanos por una institución que fue autónoma, independiente, justa… pero que ya no lo es? ¿Por qué tenemos que otorgar recursos a un Instituto Electoral que habrá de privilegiar los intereses de gobierno y no los de los ciudadanos-electores? ¿Por qué tenemos que hacer entripados cuando cante los triunfos de quien no triunfó?
La presidente de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se refirió a la reciente designación de los nuevos consejeros del INE. A las críticas al procedimiento y el resultado, dijo enfática que “el proceso fue abierto, transparente y responsabilidad exclusiva de la Cámara de Diputados”.
Subrayó que “los perfiles seleccionados cuentan con experiencia en materia electoral y resultados destacados en las evaluaciones aplicadas”.
Sheinbaum enfatizó que la designación fue una decisión del Poder Legislativo y que el procedimiento incluyó exámenes y entrevistas para garantizar la idoneidad de los aspirantes. “Y cuál es su función: cumplir las leyes electorales y que las elecciones sean transparentes, limpias y que se garantice la democracia”, dijo la mandataria.
Durante años el INE fue garantía de transparencia, rigor, legalidad, pluralidad y una búsqueda incansable por consolidar la democracia en México.
Y es lo que los mexicanos queremos del proceso electoral de junio de 2027 y 2030… que sean elecciones transparentes, limpias y que garanticen la democracia. Hoy, los presagios sobre ese proceso, con instituciones afines a uno de los participantes, son funestos. ¿Quién podrá ayudar a los mexicanos sin voz ni voto?