LA RETAGUARDIA
ADRIANA MORENO CORDERO
El viaje por carretera de Chihuahua a Sinaloa, se toma un tiempo aproximadamente de entre 11 y 13 horas, dependiendo del destino final y el tráfico. Estamos hablando de unos 730 kilómetros, pero en política sin duda, las mediciones son otras y ahora es el siempre cuestionado y señalado gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya el que está, más que en el ojo del huracán, embarrado incluso más arriba del cuello por las acusaciones que le hizo el gobierno de los Estados Unidos a él y a casi la mitad de su gabinete por gravísimos delitos como vínculos con el narcotráfico y de que el mandatario estatal habría ayudado al cartel de “los Chapitos” en esa guerra que tiene todavía incendiado al estado, de éstos en contra de la “Mayiza”. ¿Supo Rocha Moya de qué lado de la historia colocarse?
Es más, se comenta que desde los tiempos en que al gobernador sinaloense militaba en el PRD como uno de los más fervientes seguidores de Andrés Manuel López Obrador, empezó a tejer importantes vínculos con los hijos de Joaquín Guzmán Loera, quienes le ayudaron a llegar a la gubernatura estatal.
De hecho, por otra parte, hasta ahí ha escalado el conflicto que inició el tristemente recordado 25 de julio del 2024, cuando Ismael el Mayo Zambada, fue emboscado nada menos que por su ahijado, Joaquín Guzmán López para ser llevado a Estados Unidos y una vez ahí, enfrentar a la justicia de aquel país.
Ahora bien, la referencia de la distancia entre Chihuahua y Sinaloa es porque un día antes de la exhibida al gobernador Rocha Moya, a la bancada del partido Morena en el Senado de la República que coordina Ignacio Mier, manos les faltaban para señalar y acusar a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván por traición a la Patria y desde Palacio Nacional igualmente la acusaron de violar la soberanía al haber aceptado la actuación de agentes de la CIA en México.
Pero sorprendidos se vieron los legisladores del partido guinda cuando de plano, “el chirrión se les volteó por el palito” y la hoguera que prepararon para quemar a la gobernadora panista de Chihuahua, ahora es ocupada ni más ni menos que por el propio Rocha Moya y este asunto, sin duda, podría derivar en México en una gravísima crisis política.
Esto le pega muy fuerte a varios temas, el primero, la designación de candidatos, hoy conocidos en Morena como coordinadores y muchos son los que tienen alguna relación con el narcotráfico, ¿o no?. Además las elecciones del 2027, ¿con un Rocha Moya extraditado?
También incidirá para mal en las negociaciones del TMEC, donde todo indica que Estados Unidos tiene “la sartén por el mango” así como en el Consejo de Morena donde se ungirá a Ariadna Montiel como la nueva dirigente del partido guinda.
En dicho cónclave, asistirán en su calidad de consejeros los gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal; Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla; Baja California, Marina del Pilar Avila y en fin, algunos más que aparecen en la lista que tiene el gobierno de Donald Trump y que tendrían que poner “sus barbas a remojar”. Y bueno, del propio Rocha ni hablar, será el gran ausente.
Por lo demás, en cuanto a las posiciones asumidas por la oposición, el PRI, por voz de su dirigente Alejandro Moreno, comprobó lo que había venido advirtiendo, que el partido Morena se ha especializado en los gobiernos coludidos con la delincuencia organizada y para el caso, exige la renuncia inmediata de Rocha Moya.
Por las redes, Alito Moreno recordó: “desde hace años lo dijimos, lo advertimos y lo exigimos. No es nuevo ni es sorpresa. Durante todo este tiempo señalamos lo que estaba ocurriendo en Sinaloa mientras el gobierno de Morena lo negaba, lo minimizaba o simplemente cerraba los ojos… Lo que durante años denunciamos hoy está documentado… La acusación (del gobierno de los Estados Unidos), describe una red de servidores públicos qu4e habrían utilizado el poder para proteger intereses criminales, facilitar operaciones ilegales y garantizar impunidad. Eso es exactamente lo que hemos señalado como una degradación profunda de la vida pública desde la llegada de Morena”.
¿EN VERDAD TODOS TRANQUILOS, ROCHA MOYA?
Tardó en salir de Palacio de Gobierno Rocha Moya y cuando lo hizo intentó aparentar tranquilidad, aseverando que la presidenta Claudia Sheinbaum le manifestó sin chistar, su respaldo: “todos tranquilos, trabajando por Sinaloa, no va a pasar nada,… no tengo más que decir”.
Antes, la hija del gobernador sinaloense, Eneyda Rocha Ruiz, ingresó rápidamente a Palacio de Gobierno de Culiacán, preocupada por la situación de su padre, sin embargo, no puede negarse que ella tiene sus propios “trapitos al sol”, recientemente, a principios del mes de abril, cuando se detectaron serias irregularidades en la adjudicación de un contrato por más de 356 millones de pesos en el DIF estatal encabezada precisamente por Rocha Ruiz.
Pero ¡qué casualidad! que un tribunal del sur de Nueva York fue el que también emitió la orden de aprehensión en contra del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por eso, en las filas morenistas se ha despertado un fundado temor para ver qué sigue, o más bien, quién sigue.