* ¿Observa su exigencia de lealtad Andrés Manuel López Obrador? Quizá Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Marcelo Ebrard sepan algo al respecto, y procuran asegurar su presente sin sobresaltos, para después transitar a ese necesario olvido histórico que exige el engaño a los gobernados, que adquiere la auténtica dimensión de traición a la patria. Mentir para obtener votos es traicionar
Gregorio Ortega Molina
Al quedar la complicidad establecida, supuestamente a prueba de fisuras, es cuando los leales se enteran que el poder exige el cumplimiento de otros acuerdos, otros requerimientos más complejos porque quedan fuera de su área de control. Es entonces que los leales sufren y son sacrificados.
Arnaldo Ochoa hubiera podido narrar su propia versión del compromiso adquirido, lo mismo que Camilo Cienfuegos. Escribir la historia sólo lo hacen los del poder y quienes, probos moral e intelectualmente, la redactan para dejar constancia de que, es cierto, existen los renglones torcidos de Dios.
Aquí, por motivos disímbolos, pero por compromisos adquiridos similares, Jorge Díaz Serrano, Jesús Murillo Karam y Genaro García Luna son las pilas de agua bendita donde todos meten el dedo o la mano, y algunos mean. Hoy, la excusa ideal: la culpa es de Calderón y García Luna.
Por razones ilógicas sólo se consigna como traición cuando ésta procede de los cercanos y los subordinados. Los poderosos se sorprenden: “La frase correcta es: Tu quoque, Brute, fili mi? o en su forma shakesperiana Et tu, Brute?, traducido como ¿Tú también, Bruto, hijo mío? Según la tradición, fueron las últimas palabras de Julio César al ver a su amigo Marco Junio Bruto entre sus asesinos, el 15 de marzo del 44 AC”.
¿Y cuando el traidor es el que manda, espera lealtad absoluta, pero no la da? Le doy vuelta a los nombres de nuestra historia, y medito si en ese supuesto caben Álvaro Obregón, que -según parece- murió víctima de su propia codicia de poder. O el Jefe Máximo, al que Lázaro Cárdenas debió exiliar para evitar el rompimiento absoluto del orden constitucional.
¿Observa su exigencia de lealtad Andrés Manuel López Obrador? Quizá Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Marcelo Ebrard sepan algo al respecto, y procuran asegurar su presente sin sobresaltos, para después transitar a ese necesario olvido histórico que exige el engaño a los gobernados, que adquiere la auténtica dimensión de traición a la patria. Mentir para obtener votos es traicionar.
Precisamente la anterior es la razón de que aspiren a pertrecharse en un narco Estado, porque eso les permite romper el orden constitucional y quedarse a gobernar contra viento y marea. ¿Quién mueve a los que matan con la palabra y por quítame estas pajas?
@OrtegaGregorio