Por Arturo Sandoval
“El trabajo ayuda siempre, puesto que trabajar no es realizar lo que uno imaginaba, sino descubrir lo que uno tiene dentro”. Boris Pasternak.
En serio ¿Es tan importante una inocentada de las abogadas que publican una grabación de botanas?
Claro, no está bien utilizar instalaciones del Gobierno para estas acciones, pero si un acto así, en términos presuntamente legales, marcara “jurisprudencia” entonces deben incluir actos presidenciales donde aparece el logotipo de Coca Cola o de General Motors, donde el director de la empresa anuncia el Aveo como el auto presidencial. También a directivos del INAH por permitir a esta marca refresquera utilizar lugares arqueológicos para sus anuncios y promoción. O muchos funcionarios dijeron Estadio Banorte. Bueno, Sergio Mayer en La casa de los Famosos, programa dónde hay decenas de anuncios y no lo corren de la Cámara de diputados.
Vaya, si se penalizan estos actos de forma retroactiva, Peña Nieto, declaró en medios cuando estuvo en la embotelladora de Peñafiel, asociándolo ñoñamente con sus apellidos. También, en otra ocasión dijo tomar Coca Cola ante los medios. Podría ser base para reclamar despido injustificado. Vaya, hasta AMLO en sus toures garnacheros, al recomendar las “gorditas o pescado de no sé qué lugares. Sí que se antojaban ¿Verdad?
Las abogadas grabaron estos Tik Tokes dentro de las oficinas de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. La abogada Jaqueline Sánchez Lagunes y otra de sus compañeras, trabajaban bajo el mando del ministro Irving Espinosa Betanzo.
Quizás una buena llamada de atención o suspenderlas una semana sin goce de sueldo podría ser justo, pero dejarlas sin trabajo sin tomar en cuenta el tiempo que llevan ahí y la productividad lograda. Ahora, sin ingresos para llevar comida a sus casas y con su reputación muy dañada por un criterio muy injusto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
NOTA: la verdad: ¡Qué gachos! Después de todo lo que se le aguantó a la ministra Piña y su pandilla.