- Caso Rocha Moya mostró que la 4T si es un cártel con empresas criminales
Miguel A. Rocha Valencia
Desde hace años la 4T que incluye a sus rémoras del verde y PT dio muestras claras de ser una organización donde se prodiga impunidad, dinero y poder a sus agremiados especialmente de alto rango, cartel donde la traición o deserción se paga muy cara, incluso con asesinatos directos o “muertes accidentales”. Como se dice en el argot criminal, “se ponen malitos”.
Muestras de que eso ocurre es que a pesar de todas las evidencias que por lo “pesadas” incluso traspasan el control informativo del oficialismo, son las aportaciones “para la causa” de dinero “negro” en sobres y maletas que se hacen llegar con todo y ligas al profeta, quien seguramente no vive de su pensión del ISSSTE.
Otro, es el complicado entramado de la empresa criminal llamada huachicol que “antes” del profeta, se entendía como el robo de hidrocarburos a través de tomas clandestinas con la presunta complicidad de funcionarios o empleados de Pemex y que, ya instalados en la 4T, se hizo de manera descarada directamente de los ductos de la paraestatal. Como lo muestra la pérdida diaria de 100 mil barriles de crudos.
En ese negocio cobró relevancia el Rey Sergio Carmona Angulo, quien incluso se aprovechó de parte de las 600 pipas que compró el profeta de la 4T con dinero fiscal para realizar el robo masivo de combustible y apoyar las candidaturas para gobernador de Morena en siete entidades, incluyendo sus congresos y la integración de los cabildos municipales.
Esto fue al inicio del sexenio pasado y aunque se sospechaba que no sólo se robaban gasolinas, combustóleo y gas sino también crudos pesados y ligeros, nadie investigó hasta que el robo se hizo tan grande que desde Estados Unidos se denunció que a sus refinerías llegaba petróleo para refinar y luego lo regresaban a México.
Fue entonces que se supo que la empresa criminal del huachicol no sólo llegaba en bidones a las carreteras del país, sino a miles de gasolineras, muchas de ellas de las autorizadas por el gobierno del peje a nombre de Pemex.
Si todo esto concatena, el constructor del cártel del huachicol cobijado por la 4T fue quien hoy goza de un paraíso en Palenque, Chiapas quien a diferencia de otros expresidentes, goza de ingresos extraordinarios derivados de las empresas criminales que forjó o encubrió, de su propio hospital, aeropuerto y guardia personal a prueba de ¿cualquier? Intento de extracción.
En esa trama de huachicol que embarra a jerarcas de la Marina y que conocía bien el almirante exsecretario José Rafael Ojeda Durán con sus sobrinos, se creó una filial de Pemex para administrar las pipas que se pudieron al servicio de Sergio Cramona a quien además, se le pagaron 22 millones de pesos por sus “servicios” como lo comenta Raúl Olmos en su libro donde exhibe los recibos fiscales correspondientes.
Así las cosas no hay duda quién es el fundador de esa empresa criminal donde ojo, ya hubo muertos, es decir hay violencia y como trasciende las fronteras por el tema de refinación e importación, interesa a los departamentos de justicia y el Tesoro de Estados Unidos.
Eso más todo lo que surge en torno a las complicidades con los cárteles de la droga que financiaron al “movimiento” y cobraron con protección de lo cual hay “pruebas en abundancia” incluso confesionales presidenciales y de los demás implicados hacen ver que los cuatroteros, los de la nomenclatura son parte del mismo engranaje, de un cártel que se otorga impunidad desde el poder.
El caso del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y del general Gerardo Mérida Sánchez vino a confirmar lo que en todos los medios de información y redes se afirmaba, pero que en reflejo es desmentido desde palacio Nacional, pero como la 4T no se juzga a sí misma, tuvo que llegar la acusación desde el extranjero con vertida en peticiones de aprehensión con fines de extradición.
Pero además no se debe olvidar que de acuerdo a las ordenes ejecutivas del presidente Donald Trump, que no de la derecha o reaccionarios de Estados Unidos, las organizaciones con las características mencionadas a lo largo del presente texto pueden ser consideradas terroristas y por eso de entrada se permite “congelar activos financieros, bloquear material de esos grupos e imponer restricciones migratorias a sus integrantes” como ya pasó con las visas de algunos destacados miembros de la 4T.
Eso no es injerencia ni embate a la soberanía sino un legítimo ataque a organizaciones que ponen en riesgo a los vecinos con su violencia, “exportaciones ilícitas” y acciones financieras que contaminan su sistema bancario donde circulan más de 100 mil millones de dólares anuales del crimen.
No se olviden de CIbanco, Intercam y menos aun de Vector Casa de Bolsa; ahí hay impunidad pero les puede llegar su fiestecita especialmente el de Alfonso Romo Garza, quien fue parte del gabinete y enlace con financieros y empresarios del mesías tropical. Aquí no se le ha juzgado, pero ya le tienen su “cuentecita” en el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Ni tampoco desestimemos cuántos gobernadores mencionó la presidenta por los que pueden venir, fueron siete, como siete fueron los beneficiarios del huachicol y Mario Delgado. Viene lo fuerte.