HOMO POLÍTICUS
PAVE SOBERANES
- Rememoran Casos Samir y Nidia Fabiola
La bola fue contra Cuauhtémoc Blanco, no contra su familia nuclear a la que en una hoja de falsedades, pusilánime, utiliza como escudo.
El violentador que acusa ser violentado atacó sexualmente a su hermana agnada Nidia Fabiola en la residencia oficial del gobierno del estado, en medio de gran fiesta colectiva de desenfreno a deshoras de la madrugada —los testigos sin testificar—, por lo cual mantiene vigente una denuncia penal.
Dice Cuauhtémoc que defendió a su familia durante la bola que le hizo el colectivo que olió carnita fresca, camino al estadio Azteca a bordo de una camioneta Cadillac Escalade-V de 3.8 millones de pesos de contado.
Pero Nidia Fabiola no tuvo un padre —ni medio hermano— como Cuauhtémoc que la defendiera de su atacante, como tampoco su esposa Natalia Rezende, la que, otorgándole el perdón tras ser agredida, premió a su peligroso victimario. La publicista brasileña que seis años tuvo multimillonario presupuesto en el DIF estatal se puso a filmar a los manifestantes que vandalizaron el vehículo de su esposo, como cuando presidenta de ese organismo gubernamental, alegremente.
Qué tiempos aquellos cuando con las manos en los bolsillos o cruzado de brazos, el señor Blanco mostraba apatía por las familias e indolencia ante las víctimas de feminicidio o desaparición —su sexenio funerario contó más de siete mil muertes violentas—, que pocas veces atendió cuando gobernador de Morelos, porque cuando no andaba de fiesta, jugaba futbol.
El pequeño pero importante movimiento social antimundialista se encontró con aquella camioneta elegante por lujosa, y descubrió que su operario era Cuauhtémoc Blanco. Como los tiburones huelen a sus potenciales víctimas humanas, encontraron un argumento de culpabilidad perfecta: Samir Flores [†], el activista morelense asesinado hace siete años en Amilcingo por oponerse a la central termoeléctrica y gasoducto, durante los infaustos tiempos del violento cuauhtemato cuya cabeza visible se dice violentado por la pinta de garabatos en su vehículo. «¡Asesino!», le gritaron. La ley metafísica de recompensa no descansa, no olvida, no perdona…

La agresión patrimonial de ese domingo en que el escuadrón mexicano sucumbió ante su similar inglés, oxigenó la memoria para recordar dos delitos aún sin castigo: el asesinato de Samir y el ataque a la integridad sexual de Nidia Fabiola que guardan celosamente en la vieja procuraduría de justicia de Morelos.
letraschiquitas
En tiempos de ratificaciones, el uriosteguismo las realizará sin duda con Christian Carmona y Carlos Alberto Martínez, el uno-dos del secretariado ejecutivo del Sistema Municipal de Seguridad Pública de Cuernavaca, por tangibles resultados***. En la Universidad Autónoma del Estado de MORENA [UAEM] alguien, o la rectora Viridiana León misma, está provocando al estudiantado: reteniendo ayuda alimentaria al Centro Comandanta Ramona, acampado en el auditorio central en repudio a la violencia feminicida***. El próximo presidente municipal de Cuernavaca, Daniel Martínez Terrazas, descubrió que algunos empleados del sindicato de la Cámara de Diputados ganan más de 50 mil pesos. Del mismo partido, el PAN, de Andrea Gordillo la lectura política-periodística-militante es que irá en la misma fórmula electoral en 2027.