CAFÉ DE MAÑANA
Por José Luis Enríquez Ambell
Las altas demandas escolares que superan la capacidad en la economía de padres de familia y tutores ante el periodo de preparación para regresar a clases en el ciclo 2026-2027 van contra la etapa del supuesto descanso de verano en miles y millones de hogares.
Superar ese descontrol, a través de un adecuado manejo de la ansiedad y la pérdida de sueño, advierte y anticipa que el nivel de angustia, de no neutralizarse, puede impactar y deteriorar la salud de personas de todas las edades en hogares y familias.
Los psicólogos, sociólogos y pedagogos con especialidad educativa, así como algunos economistas, coinciden en la opinión de la mayoría de los padres de familia sobre la complejidad que se presenta con el regreso a clases, ocasión donde confluyen en el renglón de la economía de los hogares en busca de maximizar lo que urge y lo necesario, y así poder salvar el retorno a la escuela.
Y es que, a diferencia del año pasado, para el ciclo 2025-2026, el gasto no impactó como ahora está resultando.
Para el actual y próximo retorno a clases, se acerca el momento de intentar regresar a una vida parecida a la que teníamos hace un año en lo económico, pero ahora cambió y para menos en los términos del empleo, la remuneración y también en el poder adquisitivo. De hecho, de la etapa de la pandemia entre 2020 y 2022 a la fecha, está claro que no se ha regresado a los niveles de empleo que había, y ahora hay condiciones de vulnerabilidad en la población que no abren tan fácilmente la puerta a la reactivación de la vida social, económica y ahora la escolar; o sea, hay un arrastre en las finanzas en las casas, los hogares y las familias de manera severa.
Las clases por iniciarse hacen necesario que se busque, desde las instituciones, programas que atiendan, alivien y quizá resuelvan las angustias de padres de familia, madres y padres solteros o abuelos que hacen las veces de padres e, incluso, simples tutores, o todas aquellas personas que cargan con la mochila de los gastos escolares para la educación de sus hijos.
Entre la sociedad mexicana, el regreso a clases trae, en primer lugar de la lista preliminar de útiles, un severo impacto en la economía familiar, situación que es inevitable posponer en la realidad financiera de las familias por la evidente, pero también insuficiente, capacidad de ingresos en miles y millones de hogares.
El INEGI nos dice que nueve de cada 10 reportan que han recurrido a sus ahorros o han reducido sus gastos; solo dos de cada 10 llevan un presupuesto; cuatro de cada 10 registran deudas pendientes y el 50 % separa su dinero entre deudas y gastos, según revela la ENIF (Encuesta Nacional de Inclusión Financiera) más reciente.
DE SOBREMESA
Y mientras transcurre la etapa del descanso escolar y ya con el inicio del periodo para las inscripciones y los preparativos para el regreso a clases en poco más de un mes, el rubro para mantenimiento de las instalaciones escolares debe realizarse en forma continua, pero puede dividirse en “mantenimiento rutinario y mantenimiento planificado”.
UN CAFÉ LECHERO LIGHT
Dicho de otra forma, por lo que refiere al mantenimiento con el carácter de rutinario, este se realiza de una manera regular (diaria, semanal, mensual) y así inspeccionar y realizar las pequeñas reparaciones.
En cuanto al mantenimiento planificado, se realiza de forma más extensa y periódica, casi siempre una vez al año, como ahora durante el verano o quizá cuando sea más necesario por algunas razones del plantel.
UN CAFÉ FRÍO
Las escuelas en su conjunto no precisamente se mantienen cerradas durante el periodo de las vacaciones de verano, pues justo ese es uno de los mejores momentos para que, con buen tiempo, los inmuebles escolares reciban trabajos de limpieza, conservación, mantenimiento y mejoramiento, y eso suele estar considerado con antelación en el presupuesto de egresos por el sector educativo en el caso de escuelas del sector público.
Aquí, los conceptos de trabajo relativos a la plena limpieza, la conservación, el mantenimiento y el mejoramiento resultan ser de gran importancia en el entorno de la seguridad, la salud y, por supuesto, en la funcionalidad de esos inmuebles, pero sobre todo para la formación de los alumnos y el mejor trabajo del cuerpo de gobierno, maestr@s, padres de familia y tutores.
UN CAFÉ DURANTE RECREO
En todo ese mosaico y dibujo escolar descrito se logran evitar riesgos para los estudiantes y el personal, pues se cuida de no sufrir caídas en posibles pisos resbaladizos, ciertos problemas eléctricos o estructurales en alguna parte de los inmuebles y, al mismo tiempo, la limpieza favorece la salud buscando prevenir enfermedades.
Y es que el mantenimiento necesario a las instalaciones, equipo y mobiliario es para que todo funcione correctamente y se faciliten las actividades educativas a la comunidad que conforma ese sector.
UN CAFÉ CON PILONCILLO
En síntesis, la imagen de una escuela o un colegio permite proyectar y transmitir el mayor cuidado con la mayor responsabilidad a los alumnos y la sociedad.
¡ES CUANTO!
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