Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
En Morena, están divididas las opiniones entre los pragmáticos que quieren refrendar su alianza con el PVEM para 2027, y los que ya no quieren ir con ese partido ni a la esquina, porque lo consideran de derecha, con un historial de haber sido creados y vivir durante muchos años como rémoras de lo que en Morena consideran lo peorcito de la política mexicana: el PAN y el PRI.
En Morena también un amplísimo bloque considera que el presidente del PVEM en la Ciudad de México, Jesús Sesma se ha portado muy majadero y malagradecido con los principales líderes del movimiento, con su militancia, a pesar de que como nunca les dieron una bancada de 12 legisladores, lo que le permitió al propio Sesma presidir el primer año la Junta de Coordinación Política y el segundo año la Presidencia de la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México
Eso jamás lo habían imaginado, pues incluso habían estado más cerca de perder el registro que de crecer en la CDMX, en el pasado cercano. En las elecciones de 2021, el PVEM apenas logró rebasar el umbral para conservar la marca: el 3.20% de los votos. En realidad, en ese año el PVEM sobrevivió gracias a los votos que cayeron de rebote por haber ido en alianza con Morena en cuatro Alcaldías: Álvaro Obregón, La Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo y Tlalpan. Por cierto, todas las perdieron ante candidatos de la alianza opositora. En resumen, el PVEM fue un aliado inútil, que restó más que sumar.
Aquí otros datos de los pésimos resultados del PVEM en 2021, en alcaldías en que fueron solos: En Azcapotzalco, Dinorah Salazar obtuvo el 2.6%; en Benito Juárez, Teressa Corral tuvo 0.7%; en Coyoacán, Gerardo Castillo, 1.68%; en Cuajimalpa, Miguel Ángel Sarabia, 2.22%; en Cuauhtémoc, Angélica Bravo, 2.07%; en Gustavo A. Madero, Diana Gómez, el 2.76%; Venustiano Carranza, con María Dueñas, 1.57%. Esa fue la tendencia.
En 2024, Morena volvió a cargar al PVEM, ante la necesidad de que un partido satélite permitiera a la autoridad electoral argumentar una sobrerrepresentación desmedida, para regalarles diputados locales y así conseguir la mayoría Constitucional artificial: con el 48% de los votos en las urnas, Morena y aliados se agandallaron el 66% del Congreso de la Ciudad de México.

Esto le generó un problema secundario a Morena, porque como en 2024 regaló al PVEM el 11.95% de los votos para el Poder Legislativo, ahora se la creyeron y quieren negociar su alianza para 2027 sobre esa base, aunque en el fondo valen más o menos el 3.20 que lograron en 2021. El PT ha sido más realista, y saben que su partido no vale el 8.99% que les regalaron en 2024, porque en el 2021 obtuvieron apenas el 2.2%, porcentaje con el que habrían perdido el registro a nivel local. Lo salvaron sólo porque a nivel nacional tuvieron el 3.2%.
El caso del PRD Ciudad de México, que encabeza Nora Arias, tuvo más votos en la elección de 2024 (3.61%) que PVEM o PT en las elecciones en que por sí solos tuvieron que conseguir sus votos, en 2021. Arias dice que quiere una alianza de las izquierdas en la CDMX, y aunque no lo refiere así, en estricto sentido sólo cabrían Morena, PT y PRD, lo que debería dejar fuera al PVEM, y más porque en Morena gran parte lo considera de derecha.
El PVEM y el PT no quieren aceptar una coalición electoral en que cada partido consiga sus propios votos. Quieren que otra vez Morena les transfiera sufragios mediante la figura de candidaturas comunes, y que además les garanticen una votación parecida a la de 2024. Nora Arias dice que ese esquema no lo ve mal, pero cree que es mucho mejor que vayan en la figura de coalición, y cada partido corra por su vida, que se ganen en las urnas la prevalencia del registro, como hizo ella con el PRD Ciudad de México en el 2021 y 2024.
Los tiempos políticos para las alianzas ya llegaron, porque no se construyen coaliciones ni candidaturas comunes de la noche a la mañana. Agosto será un mes clave en este tema. Lo veremos.