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Señora Sheinbaum: Abandone sus ideas aldeanas

ÍNDICE POLÍTICO

FRANCISCO RODRÍGUEZ

 

El aldeanismo político priva entre los mandarines del reinecito de Cuarta… desde diciembre de 2018, justo cuando AMLO se hizo del poder político del país.

Y aún prevalece la visión cerrada y de miras estrechas, pues los dizque gobernantes actuales hasta ignoran lo que sucede en el mundo exterior, siempre y cuando no se trata de algún país que orbite en torno al Foro de Sao Paulo.

López Obrador sostuvo desde siempre que “la mejor política exterior es la política interior” –así que ¡imagínese!–, creyendo falsamente que los problemas y soluciones empiezan y terminan aquí en el rancho grande.

Ahora Claudia Sheinbaum también profesa que los problemas y soluciones empiezan y terminan nada más aquí y rechaza ideas foráneas calificándolas erróneamente como “neoliberales”, despreciando la diplomacia global y exclusivamente concentrada en rencillas locales y discursos falsamente nacionalistas muy pequeños e intrascendentes más allá de nuestras fronteras.

Ahora como inquilina de AMLO en Palacio Nacional, doña Claudia ha concretado seis salidas al extranjero para participar en foros y cumbres globales como la del G20 en Brasil y visitas oficiales a naciones como Guatemala, Canadá, Estados Unidos y España, empleando para sus traslados demagógicos vuelos comerciales en clase turista bajo su política de austeridad.

Que se sepa, viajó algunas veces a Cuba al lado de su padre. A la bahía de San Francisco acompañando a su entonces marido Carlos Imaz, mientras él estudiaba un doctorado porque lo acompañó se inscribió, como oyente, en Berkeley.

También una turisteada de esas que organizan las agencias de viajes de tan solo un par de semanas por varios países europeos patrocinada por el empresario Carlos Ahumada, con aquellas bolsas de dinero que éste le entregó a Imaz.

De ahí en fuera… los viajes no la han ilustrado y por ello siempre dice, ya en sus mentiñeras lo mismo que en sus giras autopromociónales de fin de semana, que “como México no hay dos”.

Viajar, señora, no es solo un lujo o un pasatiempo, sino una herramienta profunda para la salud mental, el aprendizaje cultural y el crecimiento personal que ayuda a romper la rutina y reducir el estrés diario.

Ya le dijeron que es momento de aprovechar lo que resta del verano. ¡Tómese unas vacaciones a las que tiene derecho como ser humano y como burócrata –dos periodos al año de 15 días laborables cada uno– y por favor, salga de la aldea, viaje a conocer el mundo!

 

Que ¡como México no hay dos!

En diversas ocasiones, Sheinbaum ha afirmado que México avanza hacia un modelo democrático, social y político único que es referente en el mundo, destacando singularidades nacionales en comparación con otras naciones globales. Esto es que ¡como México no hay dos!

Ha sostenido que nuestra nación se distingue por la elección popular de los integrantes del Poder Judicial, tales como jueces, magistrados y jueces, calificando el proceso como inédito a nivel internacional. Otra vez, ¡como México no hay dos!

Ha mentido, como casi siempre, al señalar que, aunque México se ubica en el puesto 12 del Informe Mundial de la Felicidad, al ponderar su demografía de más de 133 millones de habitantes, resulta ser el país con mayor volumen de población satisfecha en comparación con naciones más pequeñas que encabezan la lista. En su errónea percepción, pues, ¡como México no hay dos!

Recientemente, en su campaña tendiente a censurar y a acallar a los medios de comunicación que se hacen eco de las críticas de la población a su equívoca y pésima gestión gubernamental, ha resaltado los programas sociales y los lineamientos de derechos de las audiencias como parte de un sello humanista característico del modelo mexicano actual, como no hay otro en el planeta. Así que, en su aldeanismo, pretende influir en la mentalidad de la chairiza para que también ellos se vayan con la finta de que ¡como México no hay dos!

 

De la aldea global al aldeanismo

Todo se derrumbó y no hay palabras para describir lo que pasa. El país está destrozado en sus bases fundamentales. No hay un solo sector, un solo rubro de la economía que pueda prosperar en medio de la incertidumbre, la desconfianza y el encono. Puede decirse sin temor a dudas que ya casi no queda país.

Si la manera de enfocar el crecimiento en la segunda alternativa era el nacionalismo y el fortalecimiento del mercado interno, todo se tiró por el caño.

Pasamos de la aldea global al aldeanismo autoritario y dictatorial.‎ El peor de los mundos posibles.

Y cuando todo se derrumba, a lo que sucede no se le puede catalogar con una palabra del lenguaje político, ni académico.

Las palabras se desgastan, se desacreditan, como nuestra propia confianza y credibilidad.

Como estamos gastados ante nuestra época, ante nuestra generación y lo que es peor, ante nuestro mundo.

Lo que vivimos es una tragedia inenarrable, impredecible en sus consecuencias, bajo cualquier régimen, de la naturaleza, la crueldad y la ideología que sea.

La realidad de México y el mundo contrasta con los engaños diarios de las mentiñeras.

 

Indicios

Por cierto, señora Sheinbaum, la frase “los viajes ilustran” significa que salir de casa y conocer nuevos lugares, culturas e historias amplía nuestra mente, nos da sabiduría y nos transforma. Así que… * * * Correspondo con mis deseos de que tenga ¡buenas gracias y muchos, muchos días! a la lectura que usted haya prestado a esta entrega del Índice Político.

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