El gobernador de Tabasco, Javier May, asumiría como una oportunidad para recuperar margen de decisión en la política estatal el retiro de la visa estadounidense a Andy López Beltrán.
La tensión entre ambos habría aumentado luego de que Andy comenzara a intervenir en asuntos de la entidad sin consultar al mandatario. A partir de su llegada al estado, se habrían registrado cambios en el gabinete, la dirigencia local de Morena y el Congreso.
El desacuerdo se habría intensificado días atrás, cuando Andy presuntamente definió el futuro político de la legisladora federal Tey Mollinedo al enviarla a competir por el municipio de Teapa.
De acuerdo con el reporte, ese movimiento permitiría que Andy buscara el próximo año ocupar el escaño de Mollinedo en San Lázaro. La decisión habría molestado a May, quien tenía planes propios para Teapa, algunos vinculados con su esfera personal.
El gobernador también estaría inconforme por la influencia concedida a figuras cercanas a Adán Augusto López Hernández, identificado como rival de Octavio Romero, grupo político al que pertenece May.
Las desconfianzas serían mutuas. Personas cercanas a Andy sospecharían que May otorgó un control excesivo de la seguridad estatal a Omar García Harfuch, a quien el hijo del expresidente señalaría en privado por las dificultades que enfrenta actualmente.
El texto refiere que Javier May se encuentra entre los gobernadores peor evaluados del país. La salida de Andy del escenario abriría espacio para que el mandatario intentara recuperar la conducción de los asuntos políticos de Tabasco.