LA RETAGUARDIA
ADRIANA MORENO CORDERO
Morena llegará a su plenaria en la Cámara Alta el ya próximo 30 de agosto con la acostumbrada pasarela de funcionarios del gabinete de esta errada y llamada cuarta transformación, ahora en su segundo piso para vestir el evento y porque tienen mayoría en el Senado de la República.
Pero, ojo, muy importante es destacar que no lo harán con unidad. De entrada y además de los muchos conflictos que tienen los guindas entre sí, la elección de la Presidencia del Senado ha puesto en movimiento a las corrientes internas del morenismo, en momentos en que la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta una relación cada vez más complicada con Estados Unidos que se ha venido a endurecer con el asunto de que le quitaron la visa ni más ni menos que al hijo de Andrés Manuel López Obrador, Andy López Beltrán y el que seguiría, según dijo José Ramiro López Obrador “es el grande, no el chico”.
De entre los aspirantes a presidir la Cámara Alta destaca el senador mexiquense, Higinio Martínez, que busca el cargo con la experiencia de quien conoce el Congreso y sabe negociar, ya con muchos años en este negocio.
Por su parte, el tabasqueño Óscar Cantón, se aferra al paisanaje con AMLO, además de que presume apoyos que quién sabe si en realidad tiene y ofrece una conducción más combativa, pero el senador tabasqueño, que también es soberbio como Andy López, es conocido por ubicarse en posiciones que solo le convienen a él.
El tercero es el veracruzano Manuel Huerta Ladrón de Guevara, quien intenta colocarse como opción conciliadora pero no lo consigue ya que pertenece a los llamados “duros” del partido Morena, los más radicales.
El problema es que la decisión de quien será el sucesor de la nueva secretaria de las Mujeres, no ocurre en el vacío. Es más que sabido que Washington presiona en varios rubros importantes como seguridad, migración, comercio y el tema más actual, el de las visas retiradas a integrantes de la cúpula guinda; unos lo dicen y otros, empeñados en negarlo.
Evidentemente, Palacio Nacional necesita una bancada ordenada en el Senado y Morena todavía carga -y va para mucho tiempo más-, las divisiones que dejó el relevo en su coordinación parlamentaria.
Por su parte, el presidente de la Junta de Coordinación Política, (JUCOPO), en esa instancia legislativa, Ignacio Mier, tendrá que demostrar si en realidad conduce al grupo parlamentario, o sólo administra sus diferencias. Su apuesta por una candidatura de unidad pretende evitar una votación que deje vencedores, derrotados y heridas abiertas. ¿Lo logrará?
La silla de la presidencia del Senado, exige algo más que lealtad partidista. Quien la ocupe tendrá enfrente todo un reto, evitar que los pleitos internos de Morena se trasladen al pleno y que una declaración innecesaria complique todavía más la relación bilateral México-EU.
Finalmente, la coincidencia es que no se elegirá solo a un presidente de la Cámara Alta, sino el tono político del Senado en una coyuntura tan complicada como la que se vive en el país.
SE LE COMPLICA A ROCHA MOYA
Algo que seguramente le cayó como balde de agua no fría, helada al impresentable gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es que su exsecretario de Seguridad, Gerardo Mérida Sánchez, ya no se encuentra en la prisión de Brooklyn donde estaba recluido desde mayo pasado, tras entregarse a la justicia de Estados Unidos que lo investiga por presuntos nexos con el narcotráfico, específicamente, con los Chapitos.
No obstante, su salida de la prisión de Brooklyn no equivale a una liberación, ya que el excomandante seguirá bajo custodia federal mientras que continúa con el proceso en su contra.
Se subraya, si bien el general mexicano en retiro no podrá andarse paseando libre por territorio estadunidense, -a donde ya no puede ir Andy López-, esto nos habla de que entabló una negociación con las autoridades judiciales de Estados Unidos que lo podrían convertir en testigo protegido y todo lo que le falte declarar, indudablemente afecta a Rocha Moya y secuaces, más aún porque el general Mérida tiene muy amplia experiencia en lo que respecta al campo de la Inteligencia Militar, lo que le sirve, y de mucho, al gobierno de Donald Trump.
En cambio, aquí en México, tanto en Palacio Nacional como en la Fiscalía General de la República, (FGR), a cargo de Ernestina Godoy, siguen con la consigna de proteger como sea a Andy López, por ello, ayer salió con el cuento de que carece de algún dato contundente, “con la fuerza legal necesaria”, como dicen en la Fiscalía para iniciar una investigación en contra de López Beltrán. No, pues sí