Semos majes

La insoslayable brevedad

Javier Roldán Dávila

El Niño Dios nos escrituro un establo y los magistrados nos ‘convirtieron en bueyes’

 

El proyecto del magistrado, Gilberto Bátiz García, que obliga al flamante partido político Somos México, a cambiar de nombre, emblema y colores, señala que: “no se limita a decir que es una organización que pertenece a México, trabaja en México o actúa en México sino que afirma que es México”. Así pues, por cuatro votos a uno, se consumó la propuesta.

No sobra decir que, el magistrado Reyes Rodríguez Mondragón, el único que votó en contra, afirmó que: “la ley sólo exige dos cosas a la hora de definir el nombre de un partido: no hacer alusiones religiosas o raciales”, agregó que, por lo tanto, el proyecto de Bátiz: “es una construcción desde el punto de vista artificial, basada en falacias”.

En efecto, Bátiz parte de una falacia que considera a las y los mexicanos, una bola de tontos (un eufemismo para no usar la ofensiva palabra adecuada), incapaces de discernir y, en este contexto, requerimos que el TEPJF vele por nosotros cual amable institutriz.

En este sentido, bajo la premisa del aludido, no sabemos distinguir que el ex partidazo Tricolor no es el Tri (la Selección Mexicana) o el partido de los y las patriotas, ya que, usa los colores de la bandera nacional.

Además, semos tan atarantados que suponemos que Morena es el brazo político de la Virgen de Guadalupe, la morenita del Tepeyac y que, el PAN, es un partido divino porque nos evoca el azul del cielo.

Más temprano que tarde, los que cometen tales atropellos (interpretando la ley), tendrán que rendir cuentas y de nada les servirá argumentar que son daltónicos y disléxicos.

Facebook: Javier Roldán Dávila
X: @javieroldan

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