Mensaje Político
Alejandro Lelo de Larrea
Cuando el próximo jueves el Congreso de la Ciudad de México retome sus labores, uno de los temas que ya no podrán obviar es el proyecto Plan General de Desarrollo (PGD) 2025-2045, que prácticamente está en la congeladora del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la Ciudad de México (IPDP), que encabeza Patricia Ramírez Kuri.
Y es que, desde abril recibieron los resultados de la Consulta que duró seis meses, y no han terminado de “reformular” la propuesta que deben remitir al Congreso de la Ciudad de México para su discusión, análisis, dictaminación y votación.
Por ese retraso, la oposición en el Congreso considera que Ramírez Kuri los decepcionó, porque aprobaron su designación dándole un voto de confianza, y no se ve por ningún lado su trabajo. También ellos son responsables de tal abandono, porque no la han llamado a cuentas con la exigencia acorde al cargo tan relevante que ostenta. Seguramente la 4T no los acompañaría, pero habrían dejado el precedente.
Tal parece que para el oficialismo lo mejor es no discutirlo, que haya un vacío legal en el que pueden moverse más fácilmente, sin restricciones, igualito que en el caso de la discusión del proyecto de Ley del Espacio Público, también en la congeladora.
Para elaborar el proyecto de PGD para los próximos 20 años, hicieron una consulta entre octubre y abril pasados en que recibieron casi 13 mil propuestas ciudadanas, hubo casi 500 talleres, 250 foros comunitarios, 172 actas de acuerdos con pueblos originarios y poco más de 100 mil encuestas con niñas, niños, adolescentes.

Los resultados son polémicos y más del anteproyecto que ha trascendido. Lo critican de manera destacada urbanistas, otros especialistas en temas de grandes ciudades e incluso entre las propias COPACO (Comisiones de Participación Comunitaria), porque advierten que los van a desaparecer.
A pesar de haber asumido la Presidencia de la Mesa Directiva del Congreso, la diputada del PAN, Olivia Garza continúa al frente de la Comisión de Planeación del Desarrollo, desde donde seguramente será consecuente de ir en contra del anteproyecto del que se ha hablado.
Ella ha alertado 10 focos rojos, tres los más relevantes: 1) La creación de las “Casas de Gobierno”, con lo que buscan sustituir responsabilidades, atribuciones, derechos y obligaciones de las Alcaldías, que dejarían de ejercer gran parte del presupuesto y quedarían casi como oficinas de capital humano. Hay alcaldes 4T que están en contra, aunque no pueden expresarlo abiertamente.
2) Los COPACOS “evolucionan” a Asambleas Vecinales, aunque parece involución, porque les restaría fuerza, tanto para promover proyectos de presupuesto participativo como vigilar su ejercicio. También hay alcaldes 4T que se oponen, pero igual callan.
3) La incertidumbre jurídica sobre los usos de suelo, que no hay reglas claras, lo que permitiría la especulación inmobiliaria, se podrían perder las reservas de áreas verdes o de recarga hídrica y tampoco garantiza suelo suficiente para vivienda social.
El Congreso, en especial la oposición, deberían presionar para que el IPDP –cuyo sitio web tiene muchos días caído– entregue al Congreso su proyecto final, y en una de esas pueda aprobarse antes de que termine el año. Lo veremos.