InicioAlejandro Lelo de LarreaLa inútil ‘Autoridad del Centro Histórico’

La inútil ‘Autoridad del Centro Histórico’

Mensaje Político

Alejandro Lelo de Larrea

 

Unas horas antes de que la presidenta Claudia Sheinbaum diera el Grito de Independencia, en el Zócalo capitalino la crisis le brotó al Gobierno de la Ciudad de México, víctima del descuido de quien se supone iba a poner orden en la zona, la “Autoridad del Centro Histórico”, Carlos Cervantes Godoy.

Precisamente por ser una zona tan importante, porque ahí se asienta la sede del Poder Ejecutivo, el Palacio Nacional; la sede del Poder Judicial Federal, la Suprema Corte; también la Jefatura de Gobierno de la CDMX y a unas calles el Poder Legislativo de la capital, la función de vigilar la vía pública en ese primer cuadro no es de la Alcaldía Cuauhtémoc, sino de Gobierno capitalino, vía la Autoridad del Centro Histórico, que debe coordinarse con las instancias mencionadas, así como con áreas de la administración local, fundamentalmente la Secretaría de Gobierno, de César Cravioto, y la de Seguridad Ciudadana, de Pablo Vázquez.

Como Cervantes Godoy no pudo por la vía política, policías de la Secretaría Seguridad capitalina tuvieron que desalojar a cientos de vendedores ambulantes de la plancha del zócalo y calles aledañas. El problema del comercio informal en esa zona le volvió a brotar a la administración anterior, y se agudizó en la actual, lo que arruinó el trabajo que hicieron al frente del GDF Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard, eso de despejar esa región.

Para eso precisamente crearon la figura de Autoridad del Centro Histórico, porque era parte del rescate que emprendieron y ahora está visto dejaron caer.

Hoy es sabido que en el Centro Histórico los dos grandes vendedores ambulantes son el propio Cervantes Godoy, y la diputada ex priísta ahora en Morena, Diana Sánchez Barrios, a quienes se les desbordó el problema y ya no controlan ni a sus “agremiados”. Por eso tuvo que intervenir la policía. Antes de eso, en el zócalo y las principales calles alrededor vendían de todo: juguetes, trompetas, banderitas, pintura tricolor, paliacates, corbatas, sombreros, tortas, tacos, chicharrón con cueritos, quesadillas… Nadie aceptó salirse por voluntad. Hubo varios momentos de grescas entre los ambulantes y elementos de la policía.

 

FOTO: MXCity – https://mxc.com.mx/

Cervantes Godoy ha sido permisivo y omiso en su responsabilidad de mantener el orden en esa zona neurálgica, que convirtieron en peatonal, supuestamente para que el zócalo fuera disfrute del pueblo, pero ahora el pueblo no puede ni caminar por ahí y calles aledañas, no sólo porque hay ambulantes por doquier, también porque en la plancha principal casi de manera permanente hay tianguis y vallas que impiden el paso.

Esta no es la primera ocasión en que Godoy y Sánchez Barrios pierden el control. Ocurrió en los primeros días de haber iniciado el Mundial, cuando calles del Centro Histórico estaban plagadas de vendedores ambulantes, de los suyos. En esos días, tomaron literalmente las calles de Donceles, Tacuba 5 de Mayo y otras más transversales en las inmediaciones del Zócalo. La gente tenía que caminar por el arroyo vehicular, porque las banquetas estaban ocupadas por los comerciantes.

Casi a una semana de iniciada la competencia deportiva fueron liberadas las calles del comercio informal, porque el acuerdo con la FIFA decía que no tenía que haber vendedores ambulantes cuando menos 500 metros a la redonda de donde se instaló el Fan Fest, en el zócalo.

Ahora la crisis les brincó previo al Grito de Independencia, y sólo así desalojaron, pero sólo unas horas, porque este miércoles terminado el Desfile, todo volvió a la normalidad, es decir, al tianguis de Carlos Cervantes y Sánchez Barrios, que se extiende desde el Zócalo hasta Paseo de la Reforma, más lo que se acumule esta semana. Lo veremos.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEÍDO