La Depresión Tropical 17-E podría intensificarse hasta convertirse en huracán categoría 3 entre martes y miércoles, mientras sus efectos comenzarían a sentirse antes con lluvias intensas en distintos estados del Pacífico mexicano.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el sistema podría registrar vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora y rachas de hasta 220 kilómetros por hora mientras se desplaza cerca de las costas de Guerrero.
Aunque la trayectoria y la intensidad del fenómeno todavía pueden modificarse, el principal riesgo inmediato está relacionado con las precipitaciones, que podrían provocar inundaciones, crecidas de ríos y deslaves.
Los mayores efectos por lluvia se prevén en Oaxaca, Guerrero, Michoacán y Colima, aunque también podrían extenderse a regiones de Jalisco y zonas montañosas.
Para el martes, el SMN pronostica acumulados de entre 75 y 150 milímetros en algunas áreas, particularmente en Guerrero y regiones próximas de Michoacán, Colima y Jalisco.
La cantidad de agua prevista en periodos cortos podría generar encharcamientos e inundaciones, además de elevar los niveles de ríos y arroyos. Las comunidades cercanas a laderas y terrenos inclinados también enfrentarían riesgo de deslaves.
El Centro Nacional de Huracanes de Miami advirtió sobre el potencial de precipitaciones peligrosas en el suroeste de México y señaló un riesgo especial de deslizamientos de tierra en zonas de terreno accidentado.
Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN, explicó que la Depresión Tropical 17-E ha mostrado un comportamiento errático, por lo que su trayectoria e intensidad permanecen bajo vigilancia.
El SMN mantiene coordinación con el Centro Nacional de Huracanes para actualizar las previsiones conforme avance el fenómeno.
Además, las autoridades monitorean los niveles de las presas y mantienen preparados equipos de respuesta en coordinación con Protección Civil ante los efectos que el sistema pueda ocasionar durante los próximos días.