Anahí García Jáquez
Valle de Salinas, California. Década de los 1860. Adam Trask llega a esta tierra, ocupada también por la familia Hamilton, con Cathy, su esposa embarazada, y una herencia que acaba de recibir de su difunto padre Cyrus. Ahí nacerán sus gemelos Aaron y Caleb los cuales le recordarán una vieja historia y le enseñarán que los patrones siempre terminan repitiéndose, por más que lo queramos evitar.
Al este del edén es un trabajo (considerado su obra maestra) del escritor estadounidense John Steinbeck, quien nos presenta esta saga familiar que abarca un periodo considerable de tiempo, esto es, desde la Guerra Civil estadounidense hasta finales de la Primera Guerra Mundial.
Al comienzo de este texto se nos presenta el lugar donde se lleva a cabo la acción y conoceremos a la familia Hamilton, numerosa y de origen irlandés y cuyo patriarca es Samuel, quien arriba al nuevo mundo acompañado de su mujer, siendo ambos los abuelos maternos del autor, quien decidió incorporarlos a esta historia.
Y por otro lado están los Trask, quienes arriban desde la costa este del país, la región en la que Adam nació y donde se quedó su medio hermano Charles, hijo del segundo matrimonio de su padre Cyrus. Es en la granja familiar donde un día se aparece de repente Cathy Ames, mujer cuya belleza y encanto hacen que Adam no pueda evitar enamorarse perdidamente de ella y, por lo tanto, la hace su esposa.
Una vez que se mudan a California, se convierten en vecinos de los Hamilton y Adam se hace amigo de Samuel, un profundo observador de la gente, a la que sabe leer y distinguir lo que realmente tiene dentro de sí. Cathy da a luz a Aaron y Caleb y al poco tiempo se marcha, dejando a Adam a cargo no sólo de la casa, sino de la crianza de los dos niños, quienes resultan ser diametralmente opuestos y que están condenados a librar una batalla tanto consigo mismos como uno contra el otro.

El autor aprovecha esta anécdota para hacer un estudio profundo sobre la naturaleza del ser humano, más en específico, sobre la bondad y la maldad y cómo es que ambas cualidades pueden existir dentro de una misma persona y cómo es que una siempre terminará ganándole a la otra. Ligado a ello está el tema del albedrío, pues una vez que un ser se conoce y se reconoce como bueno o malo, deberá elegir qué camino seguirá, ejerciendo así su responsabilidad y a la vez, fortaleciendo su carácter, pues el ser completamente bueno o completamente malo sólo le traerá debilidad y sufrimiento a quien lo posee.
Al ser este texto el recuento de la vida de tres generaciones, el lector será testigo de los efectos de los traumas multigeneracionales y cómo las situaciones no resueltas se convierten en heridas que jamás sanan y continuarán lastimando a los más jóvenes. También se nos habla de la culpa, el perdón, el odio, la venganza, el arrepentimiento, pero también del amor y la búsqueda de redención.
Al este del Edén es narrado por el mismísimo John Steinbeck, quien se inserta a sí mismo como testigo, pues su abuelo Samuel es uno de los protagonistas de esta historia y es quien le contó la historia de su familia pero también la de los Trask. Este texto es sin duda un clásico pues, además de poseer una temática universal con unos personajes tan llenos de matices, es también atemporal, pues las pasiones del ser humano y la lucha del bien contra el mal trascienden raza, posición social, región y género.
Al este del Edén. John Steinbeck. 1952. Editorial Austral.



