Columna de opinión
Bienvenidos al régimen del terror
Luis Farías Mackey
Luis Farías Mackey
El querer contener el tiempo es propio del ser humano, todos queremos conservar intocados los momentos de mayor belleza y felicidad, a mayor escala se busca inmortalizar el triunfo y por supuesto defenderlo de toda asechanza.
La Revolución Francesa derivó en gran parte el ardor levantisco en un régimen de terror, en septiembre de 1793 se instituyó el Comité de Salvación Pública, supuestamente de defensa de los principios de la revuelta, como si en el caos fuese posible distinguir ejes y sustentos, y también defender de la inautenticidad a sus propios garantes.
Lo que instauraron fue un régimen de terror, el monstruo encargado de la pureza del movimiento (¿les suena?) convirtió su encomienda en un río de sangre que en pocos meses devoró hasta a sus sumos sacerdotes. Ya entrados en el terreno de las purezas el simple existir peca.
Pues bien, eso que llaman la ivT está entrando al terreno de las purezas, su tarea ya no es construir ni instaurar ni inaugurar, es defender de todo mal lo alcanzado; defenderlo de los de adentro que ahora disputan el poder, y de los de afuera que buscan acabarlos. Los desplantes de Robespierre Noroña contra sus pares senadores se orientan en ese sentido: “aquí se requieren fieles más papistas que el Papa”.
Y en el mismo sentido podemos descubrir a la presidente: “¡Que nadie equivoque, aquí no hay rompimientos!”, clama en el desierto de su palacete, y añade: “Mientras yo tenga el honor de servir como presidenta de la República, defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, nuestra dignidad y nuestra independencia”, en otras palabras, aquí solo hay de una sopa y de ella me encargo yo. En los hechos, sin embargo, Morena es una red de rompimientos y los alcances de la presidente no van más allá de su destemplada propaganda.
Pero ése es nuestro peligro más inminente, entre la “defensa de las audiencias”, la “salvación pública” o el “resguardo de la soberanía e independencia” solo media lo chicloso y estirable del significado de los vocablos.
Un día le duró a Sheinbaum el impacto de su Informe, ayer tuvo que dedicar gran parte de su mañanera a defender la maltrecha percepción de su desempeño y discurso, acusando así el fracaso de su mitin entre fieles a puerta cerrada en el Patio de Honor de Palacio Nacional.
Fasten your seat belts, damas y caballeros, que estamos por cabalgar en el potro de la versión ivT del régimen del terror.
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