* El Senador de Morena está rogando para que pase desapercibida la averiguación previa que aún no concluye en la Fiscalía General de la República (FGR), y donde se le menciona entre los responsables y cómplices de la compra fraudulenta de Pemex a la planta Fertinal, en 2015, y que costó al erario público el pago de 635 millones de dólares por instalaciones en ruinas y una empresa en quiebra. El caso del fraude en el sexenio de Enrique Peña Nieto, tomó la ruta penal
cuando tras de un minucioso análisis por el gobierno de la 4T a las finanzas de Pemex, se detectó que tanto el entonces Director, Emilio Lozoya, como miembros del Consejo de Administración entre los que figuraba el entonces Subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la SEMARNAT, Cuauhtémoc Ochoa, pasaron por alto las pésimas condiciones en que fue vendida la planta –prácticamente chatarra–, dando su aprobación a este evidente caso de corrupción
SILOGISMOS
Por Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010
Especial de Expediente Ultra
Tras conocerse el calendario mediante el cual Morena elegirá a sus candidatos a los gobiernos de los Estados, Congresos Locales, Alcaldías y Cámara de Diputados Federal, donde se establecerán diversos filtros para evitar que pillos de siete suelas se cuelen a los cargos de elección popular, no nos queda la menor duda que Cuauhtémoc Ochoa Fernández, actual senador de la República, ha empezado a prender veladoras al Abogado de las Causas Pérdidas, San Judas Tadeo, y a toda la corte celestial, para que pase desapercibida la averiguación previa que aún no concluye en la Fiscalía General de la República (FGR), y donde se le menciona entre los responsables y cómplices de la compra fraudulenta de Pemex a la planta Fertinal, en 2015, y que costó al erario público el pago de 635 millones de dólares por instalaciones en ruinas y una empresa en quiebra.
El caso del descarado fraude en el sexenio de Enrique Peña Nieto en la mencionada adquisición, tomó la ruta penal cuando tras de un minucioso análisis por el gobierno de la 4T a las finanzas de Pemex, se detectó que tanto el entonces Director, Emilio Lozoya, como el titular de Pemex Fertilizantes, Edgar Torres Garrido, así como miembros del Consejo de Administración entre los que figuraba el entonces Subsecretario de Fomento y Normatividad Ambiental de la SEMARNAT, Cuauhtémoc Ochoa Fernández, pasaron por alto las pésimas condiciones tanto materiales en que fue vendida la planta –prácticamente chatarra–, dando su aprobación a este evidente caso de corrupción.
Lozoya y Torres Garrido, fueron la punta de la madeja al imponerles las primeras sanciones correspondientes, pero contrario a lo que se piensa, el tema no está cerrado y eso lo sabe perfectamente Martha Edith Rodríguez Acosta, ex apoderada legal de Pemex Fertilizantes y Petróleos Mexicanos, que el 5 de marzo de 2019 presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de la República (FGR), con abundantes e irrebatibles pruebas, y que sin duda dejó el grueso expediente de irregularidades aderezadas con tufo fétido de corrupción en las manos de la Mtra. Rosa Bello Pérez, nueva apoderada jurídica de la hoy Empresa Pública del Estado.
Ochoa Fernández, señalado también de ser un depredador del medio ambiente en diversas comunidades de Cholula, Puebla, con su planta y relleno sanitario que fundara, precisamente, siendo funcionario federal en el gobierno neoliberal del priísta Peña Nieto, logró pegar el brinco a Morena hasta llegar al Senado, donde contó con el padrinazgo del ahora alicaído, Adán Augusto López Hernández.
Como se ha comentado en este espacio, con el mayor de los desparpajos, el legislador ha buscado ser candidato al gobierno de Hidalgo, pero ahora los filtros que serán más cuidadosos para impedir el arribo de chapulines, oportunistas y personajes con cuentas pendientes con la justicia o averiguaciones pendientes con la FGR, tendrán en el expediente que sigue en la Fiscalía, una de las pruebas irrefutables de la cuestionada honorabilidad de este ex priísta que ha dejado a su paso por los cargos públicos y de elección, pruebas perennes de que lo suyo no es el bienestar de la gente y, ni remotamente la convicción a los principios morenista de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, sino los negocios personales y los daños a los recursos de la nación, como dejó constancia siendo miembro del Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos.
Importante señalar que de esta denuncia también tuvo conocimiento la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Secretaría de la Función Pública. Lo que más preocupa, empero, al legislador, es que el proceso legal ha seguido y si bien en el 2019 se determinó guardar las reservas de ley por cinco años para no entorpecer la investigación, el periodo de gracia que beneficiaba con el silencio oficial a Ochoa Fernández, ya feneció por lo que el proceso sigue adelante en sus etapas pendientes, donde, como ya señalamos, se menciona con claridad el nombre del entonces Subsecretario de la SEMARNAT.
Recordemos a quienes serán los encargados de aplicar los filtros de Morena, algunas de la conclusiones a que llegó el Pemex de la 4T, a la llegada a la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador, en su enumeración de HECHOS, en la denuncia presentada ante la FGR por la ex apoderada de la entidad pública.

Citamos textual: “PRIMERO.- Que se compró FERTINAL en un precio superior (de 193 millones de dólares americanos, aproximadamente), al que pudo haberse pagado de haberse tomado en cuenta la diferencia entre el valor de los activos de la empresa, de 597 millones de dólares, frente a sus pasivos, de 582 millones de dólares.
Tal diferencia arrojaba un valor neto de 15 millones de dólares para el capital, que es el precio que pudo haberse negociado”.
Por eso señalamos que la compra de la quebrada empresa y en ruinas –donde por cierto aparece como parte de las empresas vendedoras nada menos que Banco Azteca, del impresentable Ricardo Salinas–, fue un descarado fraude con contó con la complicidad de funcionarios federales como Cuauhtémoc Ochoa.
Hace unos días, aparecieron en las redes sociales de Ochoa, felices y sonrientes, el senador al lado del ahora integrante del Tribunal de Disciplina Judicial, Rufino León Tovar, el mismo que en el 2022 impugnó ante la Comisión de Honor y Justicia de Morena, la forma en que la Comisión Electoral determinó la candidatura del hoy gobernador, Julio Menchaca Salazar.
Ahora que se acercan los tiempos electorales, la imagen colmada de elogios para León Tovar, explica por qué el ex mancerista y efímero funcionario de Movilidad en el gobierno de Omar Fayad, hizo la burda parafernalia de aspirar a la gubernatura del Estado para ser utilizado como punta de lanza para golpear a Menchaca, porque ningún político hidalguense tomó en serio sus aspiraciones.
Su cercanía con Ochoa Fernández deja en claro que este personaje siempre ha estado bajo las órdenes del embozado priísta-verdeecologista. Y ahora nuevamente reafirma su alianza con el legislador. Por cierto que irónicamente el senador le expresa a su aliado que su trabajo en el mencionado órgano de justicia, “es vital para recuperar la confianza de la gente en la impartición de justicia”.
Habrá que recordar al también acomodaticio, Rufino León que si de verdad quiere hacer justicia, deberá escuchar a los hidalguenses gritándole: “Al ladrón, al ladrón…”



