Columna de opinión
¿Con la misma vara?
Emilio Trinidad Zaldívar
Documental Político
Emilio Trinidad Zaldívar
Más allá de lo reprobable, condenable y merecido castigo penal al acoso o tocamiento de cualquier mujer, la pena que por fin reciba el que se atrevió a excederse con la presidenta en ese sentido, debería ser similar a la que tendrían que obtener David Monreal, gobernador de Zacatecas; Cuauhtémoc Blanco, diputado federal, y el senador Félix Salgado Macedonio, tres funcionarios abusivos, prepotentes, mañosos y acosadores de damas.
El primero de ellos, integrante del clan Monreal, que hoy gobierna su entidad natal, hizo bromas, vaciló y río cuando de manera pública posó su mano sobre las pompis de una de sus paisanas en algún recorrido de su campaña política para ser gobernador, como si fuera algo normal o natural.
El segundo, Cuauhtémoc Blanco, que saqueó primero Cuernavaca y después el estado de Morelos, y que según su media hermana abusó de ella, fue protegido por toda la bancada de Morena en San Lázaro para que no se le juzgue; y el tercero, el folclórico Salgado Macedonio, que fue acusado por algunas mujeres de mano larga, goza de todo el poder y desde las sombras gobierna el estado de Guerrero que le obsequiaron a su hija porque él no pudo ser candidato; los tres, que son flamantes integrantes del partido guinda, gozan de libertad gracias a la impunidad con la que se conducen casi todos los integrantes de una cuarta transformación que ha hundido a México en la zozobra.
Ellos son, como en la serie y película “Los Intocables”, así, literalmente intocables, y para ellos jamás habrá castigo, como no lo hubo para el director de Segalmex, que goza de libertad y cargo; tampoco para el ex director de Migración, al que se le quemaron 40 migrantes, y menos para el senador Adán Augusto López Hernández, que ha robado a mansalva y es sospechoso de vínculos con bandas criminales.
Diferente fue el caso de Rosario Robles, por aquella tan sonada “Estafa Maestra” -menor a la de Segalmex-, que sí la detuvieron y condenaron.
También detuvieron el viernes pasado al ex rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Jesús Alejandro Vera Jiménez, por delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero, derivados de precisamente ese escándalo de la “Estafa Maestra” que se fraguó durante la administración de Enrique Peña Nieto.
Como se ve, la “justicia” sólo alcanza a los de otras administraciones pero no a los de los gobiernos de López Obrador y del que está en curso de Sheinbaum Pardo.
Bien dicen, los delincuentes se protegen.
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