Columna de opinión
El poder y sus funciones
Alberto Woolrich Ortiz
Empecemos diciendo que León Nikoláievich Tolstói, escritor de numerosas y leídas obras, apuntó: “El poder cumple cuatro funciones básicas: corromper, intimidar, embrutecer y seducir”.
¿Será que los nuevos jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte de Justicia podrán ser seducidos por intereses políticos, económicos o de corrupción que son completamente ajenos a sus funciones de impartir justicia?.
¿Será que esos noveles ministriles de justicia, como otros muchos, apliquen sencillamente criterios jurídicos constitucionales a las litis que la abogacía independiente de la República a futuro les plantee?.
¿Será, quizá, que impartan justicia desde parámetros políticos de conveniencia para Andrés Manuel López Obrador y su Cuarta Transformación de la Nación?.
¿Será que con su hacer y sus togas sólo contribuyan a estimular la prepotencia, la corrupción y la ignorancia en la impartición de justicia?.
¿Será que como muchos, sigan aplicando con su convicción y errónea interpretación de la norma la aspiración para dar continuidad a que la delincuencia siga gozando de impunidad y éxito por sus acciones antijurídicas?.
La opinión de la Academia de Derecho Penal del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, se torna catastrófica y contundente: esas togas obtenidas por voto popular, afectarán al Derecho, a la Justicia, a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, privarán con su incorrecto hacer a los gobernados de la certidumbre jurídica, aniquilarán el Estado de Derecho y la Separación de Poderes.
Esos novatos ahora electos como impartidores de justicia, con seguridad ignoran que el sentido del Derecho y de la Justicia se encuentra siempre muy por encima de cualquier capricho o razón de Estado.
México no requiere para nada a esas togas de indignidad.
Lo que la Patria necesita es que la corrupción en los recintos de impartición de justicia deje de ser una espada para desacreditar nuestro Estado de Derecho.
Lo que los Estados Unidos Mexicanos precisan y exigen es que se regeneren las instituciones de procuración e impartición de justicia sin destruir la credibilidad que la abogacía tiene en ella.
Es cuánto.
Lic. Alberto Woolrich Ortíz.
Presidente de la Academia de Derecho Penal
del Colegio Nacional de Abogados Foro de México, A.C..
Más columnas de Alberto Woolrich Ortiz
Alberto Woolrich Ortiz
In memoriam Xavier Olea Muñoz
Hoy podría ser un buen momento para que el Derecho Positivo Mexicano abriera paso en la complejidad de los graves problemas políticos…
Leer columna →
Alberto Woolrich Ortiz
Solidaridad con la familia de Nancy Moreno Becerril
En el patio de honor de Palacio Nacional, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, en su carácter de Primera Magistrada de la Nación,…
Leer columna →
Alberto Woolrich Ortiz
Misión imposible
Los actos malos o pésimos de la vida del Movimiento de Regeneración Nacional se van matizando por la finalidad o propósito que…
Leer columna →
Alberto Woolrich Ortiz
El oprobio de un perdón
Indigna o ruin resulta la actitud jurídica–política asumida por la Fiscalía General de la República, la cual no destaca por el prestigio…
Leer columna →