LOS CAPITALES
Por EDGAR GONZALEZ MARTINEZ
Ante la inevitable e inminente crisis financiera, comercial y política mundial, los inversionistas están buscando refugio seguro para su dinero, y como siempre, en estos conflictos el oro nuevamente se convierte en la mejor alternativa. El atesorado metal amarillo cerro ayer jueves, en un máximo histórico de $3,059 dólares por onza, impulsado por una serie de factores económicos y geopolíticos. Entre ellos, destacan las nuevas medidas arancelarias anunciadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han generado incertidumbre en los mercados internacionales. Estos aranceles incluyen un impuesto del 25% sobre las importaciones de automóviles, afectando directamente a la industria automotriz y a sus países exportadores.
Como lo señala Antonio Di Giacomo, Analista de Mercados Financieros para LATAM, Trump ha amenazado con imponer nuevos gravámenes a productos provenientes de la Unión Europea y Canadá. Esta postura proteccionista ha generado tensiones comerciales y ha llevado a los inversionistas a refugiarse en activos más seguros, como el oro. En tiempos de incertidumbre económica, este metal precioso suele ser una opción preferida para resguardar el capital, lo que explica su reciente apreciación.
Otro factor clave en la subida del oro ha sido el comportamiento de empresas mineras, como Sibanye y Gold Fields, que han enfrentado disputas legales y conflictos de adquisición, lo que ha agregado volatilidad al sector. Estas dificultades han afectado la producción y han reforzado la percepción de escasez, impulsando aún más la cotización del metal.
Por su parte, Goldman Sachs ha ajustado al alza su previsión para el precio del oro, estimando que podría alcanzar los $3,300 por onza para finales de año de 2025. Este pronóstico se basa en un aumento significativo de la demanda por parte de los bancos centrales, que han incrementado sus reservas en un intento por diversificar sus activos y reducir su exposición a monedas volátiles como el dólar estadounidense.
Asimismo, los fondos cotizados en bolsa (ETFs) respaldados por lingotes de oro han registrado una afluencia de capital considerable. Los inversionistas institucionales y particulares han mostrado un renovado interés en estos productos financieros, lo que ha contribuido a una mayor presión alcista en los precios. El creciente flujo de inversiones hacia estos instrumentos ha sido una señal clara de confianza en la apreciación del metal a mediano y largo plazo.
A nivel global, la inflación también ha sido un elemento determinante en el valor del oro. A medida que los precios de bienes y servicios aumentan, los inversionistas buscan activos que mantengan su valor y sirvan como cobertura contra la pérdida de poder adquisitivo. Históricamente, el oro ha sido considerado una reserva de valor confiable en tiempos de alta inflación.
Otro aspecto importante a considerar es el papel de los bancos centrales en la política monetaria. La Reserva Federal de Estados Unidos y otros bancos han adoptado estrategias para controlar la inflación y estabilizar sus economías, lo que ha generado fluctuaciones en el mercado de divisas. Estas variaciones han contribuido indirectamente al fortalecimiento del oro como refugio seguro.
En conclusión, la combinación de incertidumbre geopolítica, políticas proteccionistas, problemas en el sector minero y un incremento en la demanda de oro han impulsado su precio de manera significativa. Con las previsiones optimistas de analistas como Goldman Sachs y el aumento de las compras por parte de bancos centrales, el oro sigue consolidándose como un activo seguro en tiempos de volatilidad económica. Resta por ver si esta tendencia se mantendrá en los próximos meses o si factores inesperados pueden alterar su trayectoria.”
Banxico recorta 50pb y abre la puerta a nuevos ajustes monetarios.
El Banco de México decidió recortar la tasa de fondeo en 50 pb, para dejar la tasa principal en 9.00%, manteniendo el ritmo de relajación monetaria iniciado en febrero. A diferencia de la decisión anterior, esta vez el recorte fue unánime, lo que refleja un mayor consenso dentro de la Junta de Gobierno. Nos comentan que las perspectivas de crecimiento global se revisaron a la baja, incluyendo las de la economía estadounidense, debido en parte a nuevos anuncios sobre la imposición de aranceles. En contraste con el anuncio anterior, ahora se menciona que el dólar se depreció, y que el entorno global sigue caracterizado por riesgos elevados asociados a tensiones comerciales y conflictos geopolíticos. En cuanto a México, se anticipa que la actividad económica nacional volverá a mostrar debilidad en el primer trimestre de 2025, manteniéndose un entorno de incertidumbre y riesgos a la baja para el crecimiento.
Al respecto, INTERCAM señala que “es previsible anticipar un deterioro en las perspectivas de crecimiento en nuestro país, por tres razones: 1) por la elevada incertidumbre y 2) por la afectación de los aranceles a los productos previamente mencionados y 3) la economía ya se encontraba en una fase de desaceleración. El efecto del primero ya se hizo evidente en las cifras de balanza comercial para el mes de febrero que muestran una caída prácticamente generalizada en todas las cifras y un estancamiento en el acumulado de los primeros dos meses del año.
El reto para Banxico hacia adelante es calibrar la postura monetaria para que logre de manera sostenida alcanzar el objetivo inflacionario (que nunca ha sido logrado). Frente a las amenazas arancelarias y el panorama de la guerra comercial, podría dificultar que la inflación se mantenga de manera prolongada en torno a este nivel, por lo que, si bien el tono del comunicado es hacia una mayor holgura, no podemos descartar una mayor prudencia por parte de la institución.
En su guía prospectiva, señalaron un recorte de 50 puntos base en la tasa de fondeo el próximo 15 de mayo y a partir de ahí estimamos que podrían replicar los recortes de la Reserva Federal. En este sentido, estimamos que la tasa de fondeo cerrará el 2025 en un nivel de 8.0%.
Tras el recorte en la tasa de fondeo y la guía prospectiva para la postura monetaria más acomodaticia, el tipo de cambio se mantuvo prácticamente sin cambios. Lo que habla de que el movimiento estaba plenamente incorporado, y que el recorte de los 50 puntos base puestos en la mesa, también habían comenzado a reflejarse en las tasas.
loscapitales@yahoo.com.mx
www.agendadeinversiones.com.mx
Twiter: @Edgar4712