homo políticus
- No Quieren Presidenciable a Harfuch
Al cumplir seis meses —tiempo es lo único que ha cumplido—, la presidenta Sheinbaum está decidida a serlo, avisando.
La lectura política del discurso presidencial no hablado, advierte que, como él dijo del presidente Peña, quien le concedió facilidades para su triunfo electoral, López Obrador será el presidente de las bofetadas.
Un mes antes de terminar su contrato de arrendamiento en Palacio Nacional, donde se asegura está de arrimado, dijo que a Enrique Peña lo traicionaron y que terminó su sexenio siendo «el payaso de las cachetadas», en realidad de las bofetadas, si al libro de León Felipe nos atenemos.
En lo que va de 2025, la comunicación política Claudista es insinuante. La negociación Trump-Sheinbaum —el jefe Harfuch es factor— ha provocado cualquier cantidad importante de cosas sugestivas: el descubrimiento del Izaguirre Ranch, los 52 mil millones de pesos faltantes del presupuesto federal, los laboratorios de droga encontrados y destruidos, la revelación de la destrucción de la selva chiapaneca, los decomisos de droga y captura de sicarios y traficantes, hospitales sin quirófanos….
El decomiso de gasolina robada —Buque huachicolero. ¿También es de Andy?, preguntó ayer el periodista Francisco Rodríguez [«Que el gran negocio de Andrés Manuel López Beltrán no es el de los Chocolates Rocío, que poquísimos han probado. Tampoco el de la cerveza con el mismo apelativo que, todo indica, ya ni siquiera se destila. Nada dulce es este otro negocio de Andy, como ya lo llaman propios y extraños. Más bien, ¡huele a azufre!»]—, sin avisar al gobernador de Tamaulipas.
Tanto la aprobación senatorial sobre Soberanía Nacional, que pretende ser un escudo contra detenciones importantes de EEUU en México, como el aplazamiento de las leyes sobre Seguridad Pública y de Investigación e Inteligencia, porque los lopezobradoristas no quieren hacer presidenciable al jefe Harfuch, son otros avisos de Plaza de la Constitución sin número.
Como en la Argentina de 1833, la inquilina de Palacio Nacional no traiciona, porque está avisando. Si la presidenta Sheinbaum se está desligando del dueño del bastón de mando, pronto tendremos el espectáculo del expresidente de las bofetadas estadounidenses.