Muelle 1
Carlos Alberto Duayhe
Ahora sí que 2 de abril no se olvida.
El presidente estadounidense, Donald Trump, cumplió, en el llamado Día de la Libertad sus reiteradas advertencias de recuperar, por lo pronto mediante aplicación de aranceles, la grandeza de su nación.
Descalificaciones a su mayor competidor, China, las hubo; ni se diga a sus tradicionales aliados de la Unión Europea; de paso hasta a Japón y Corea del Sur les tocaron sus determinaciones.
Son 180 naciones sujetas a los nuevos aranceles Trump.
Las exportaciones hacia su nación tendrán que entrarle con los aranceles fijados, desde un 10 por ciento en adelante.
Se suman al 25 por ciento fijado antes al acero, aluminio y a automotores, excepto las partes que sean producidas en su país.
México y Canadá quedan fuera de esos impuestos en los productos que estén signados dentro del llamado Temec, al que por cierto Trump dedicó ese mismo día otra advertencia:
“Fue un desastre. Vamos a necesitar el apoyo del Congreso para acabar con ese acuerdo, el peor de nuestra historia. Desde el principio que se llamó Tratado de Libre Comercio de América del Norte, nuestro país perdió incontables plantas”.
En otras palabras: le trae el ojo puesto todavía a sus vecinos de Norteamérica.
Los productos que están fuera del Temec, tendrán 25 por ciento de arancel, excepto los alimentos.
Y las repercusiones ya están a la vista con el desplome de las bolsas de valores de todo el mundo, incluido ayer la de nuestro país.
Ante esto el jueves pasado la presidenta Claudia Sheinbaum presentó 18 acciones para tratar de equilibrar los impactos a a esas medidas.
Se trata de un ambicioso plan de atención de asuntos de ata prioridad como son empleo, alimentación e infraestructura; a la iniciativa privada un serial de estímulos para expansión o nuevas empresas, sean foráneas o internas.
Diversificar mercados, es otra de las intenciones pues hay que recordar que más de 80 por ciento de exportaciones van ahora a Estados Unidos, se a través del Temec o del denominado Nación Más Favorecida.
Así que con Trump 2 de abril no se olvida.