No Pasa Nada
Por: Jesús Solano Lira
El caso del pequeño Henry, de tan sólo dos años, es el de miles en todo el país, que son víctimas no colaterales, sino directas de las células del crimen organizado, que imponen su ley con atentados a establecimientos comerciales, sin importar quienes resulten afectados.
Tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, en Tapalpa, se registraron hechos de violencia en más de 25 entidades federativas del país, entre ellas, el Estado de México.
El domingo pasado, en Valle de Chalco, el señor Carlos Noé, papá de Henry, acudió a una tienda “3B” a comprar una gelatina para su hijo, cuando ingresó una pareja al establecimiento, al que rociaron de gasolina y prendieron fuego.
Padre e hijo no pudieron escapar de las llamas. Henry, se debate entre la vida y la muerte, con quemaduras en más del 80% de su cuerpo y su padre en el 25% del cuerpo.
Este hecho tan condenable, que merecía una atención inmediata de la Fiscalía de Justicia del Estado de México, se dio a conocer después de cuatro días del suceso.
Muy lamentable que la inmediatez en la procuración de justicia que presume la gobernadora, Delfina Gómez Álvarez, contraste con la realidad que se vive en los municipios de la Zona Oriente del Estado de México, que ella conoce perfectamente.
Así como se lo describo, después de 4 días la Fiscalía mexiquense fue a levantar la carpeta de investigación de los hechos, y llamó a dos empleados del establecimiento a declarar sobre el atentado.
Tras la artera y cobarde agresión a ese establecimiento, el presidente municipal de Valle de Chalco, Alan Velasco Agüero, minimizó el hecho, al declarar que los responsables fueron vándalos de la zona.
Por su posición del No Pasa Nada, crece la inconformidad en contra del alcalde, que tiene sumido a Valle de Chalco en la ingobernabilidad, inseguridad y desconfianza ciudadana.
Es más, el alcalde de las filas de Morena, se atrevió a rechazar que en ese municipio haya células del crimen organizado, como lo reveló el mapeo realizado por los gobiernos de la Ciudad y del Estado de México, así como el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Y para la mala memoria del alcalde de Valle de Chalco, Alan Velasco Agüero, aquí le recordamos los grupos criminales que operan en ese territorio: Cártel Jalisco Nueva Generación, Familia Michoacana, Cártel de Sinaloa y Cártel de Tláhuac, por sí ya lo olvidó.
Como dato, en la administración de Alan Velasco Agúero, se elevó considerablemente la inseguridad, y la extorsión, asaltos a negocios, transeúntes y transporte público, son el pan de cada día en uno de los municipios más rezagados del Estado de México. Claro sin contar, también los atrasos en servicios públicos, infraestructura, movilidad y atención médica.





