Columna de opinión
Hora de matar la representación política
Luis Farías Mackey
Luis Farías Mackey
La reforma electoral que se anuncia es diversa y contraria a todas las que hemos experimentados desde 1963, busca centralizar el poder, acabar con la representación política y conculcar libertades y derechos.
Dicho ello quiero abordar un tema que me parece de la mayor importancia. Aprovechando la ignorancia electoral del ciudadano medio, la narrativa oficial es por eliminar los plurinominales, habida su pésima y merecida fama, el fondo, sin embargo, no son los plurinominales y sus conocidos especímenes, sino la representación política ciudadana. Sin el sistema de representación proporcional, la elección de solo legisladores de mayoría relativa asegurará a Morena, ya sin necesidad de sus amancebados (PT y Verde), una cómoda, segura y eterna mayoría, regresando a México a la primera mitad del siglo XX en materia de democracia.
No obstante, creo que Morena y el resto de los partidos no están leyendo bien la reprobación por parte de la opinión pública sobre los plurinominales. A ciencia cierta, solo unos cuantos iniciados saben diferenciar entre un legislador de mayoría de uno de representación profesional, no son por tanto los plurinominales el objeto específico del descrédito que los acompaña, sino todo legislador sin distinción. Morena piensa en Morena y en concentrar el poder deshaciéndose de la representación plural de los mexicanos, pero no mide que por encima de ello y cualquier otro cambio, la tarea debiera ser resolver la desafección, si no que la ojeriza, que el mexicano guarda para con sus representantes políticos.
Por más que se quiera concentrar el enfoque sobre los legisladores, es imposible negar que la representación política abarca por igual a los titulares del poder ejecutivo en los tres niveles de gobierno, presidentes municipales, gobernadores y presidente de la República, y ahora también a jueces, magistrados y ministros de los poderes judiciales.
El problema es la representación política, su desdoro y reprobación generalizados, Morena cree que deshaciéndose de los plurinominales va a salir ganando, pero cuando la ciudadanía vea que las cosas no cambiaron sino que, además, empeoraron, los únicos que quedaran para reclamar serán ellos, y ya no pedirán acabar con los diputados de mayoría relativa, sino con la representación política toda.
Al tiempo.
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