* Le formulo una pregunta: ¿Puede administrarse la dictadura de una nación de 130 millones de habitantes, de la misma manera que Miguel Díaz-Canel administra y controla una isla con diez millones de cautivos? Así puede entenderse la propuesta de rebelión anunciada por Marx Arriaga, primero al magisterio, para adoctrinar, pero lo veo muy difícil. La presidenta de todos los mexicanos decidió ser solidaria con los recursos de la Nación, ¿a quién se lo solicitó? ¿Cómo obtuvo la autorización? Es el camino por el que nos llevan
Gregorio Ortega Molina
Ser solidario y comportarse caritativamente son similares, pero requiere de actitudes diferentes por parte del emisor de ese gesto humano -en apariencia-, porque detrás siempre hay un cálculo de beneficio en imagen, retribución de una u otra manera. ¿Cuántos esperan un pago en especie, o una declaración política que confirme que obsequiar a una nación con los recursos de los gobernados deja huella para el futuro?
Claudio Sheinbaum Pardo supone, espera, desea que su muy personal respaldo desde el Ejecutivo mexicano a Nicolás Maduro, se transforme en apoyo de las naciones que construyen el bolivarismo latinoamericano, cuando sus prácticas políticas internas y externas sean rechazadas soterradamente por Donald Trump. La nación que tiene tres mil kilómetro de frontera con Estados Unidos -por más acelerada que sea su decadencia- es México, y no los países al sur del Suchiate y el Usumacinta. Cuando el paquidermo se mueve, por lo regular lesiona a quien yace a su lado.
¿Tienen idea Marx Arriaga, López Obrador, Gutiérrez Müller, y demás corifeos de la 4T, lo que es vivir en Cuba como un cubano común y corriente, muy lejos de los privilegios que pueden obtener las luminarias como Leonardo Padura y los asilados políticos que eligen la Isla por la seguridad, porque temen que les obliguen a pagar las consecuencias de sus fechorías?
Antes de ser solidaria con sombrero ajeno, la doctora Sheinbaum Pardo debiera meditar en si es capaz de vivir, al menos un semestre, en la Isla y como una ciudadana cubana cualquiera. Así podrá aquilatar lo certero de su decisión, tomada unipersonalmente, sin consultar al Senado, ya no digamos al México bueno y sabio. Apoyar a la permanencia de una dictadura de 66 años, es un indicio de lo que nuestra ínclita señora Presidenta anhela para sus gobernados.
Le formulo una pregunta: ¿Puede administrarse la dictadura de una nación de 130 millones de habitantes, de la misma manera que Miguel Díaz-Canel administra y controla una isla con diez millones de cautivos? Así puede entenderse la propuesta de rebelión anunciada por Marx Arriaga, primero al magisterio, para adoctrinar, pero lo veo muy difícil.
La presidenta de todos los mexicanos decidió ser solidaria con los recursos de la Nación, ¿a quién se lo solicitó? ¿Cómo obtuvo la autorización? Es el camino por el que nos llevan.
@OrtegaGregorio




